En el mundo corporativo actual se habla mucho de innovación. Y no sólo en las empresas, pues también se trata de un tema recurrente en conversaciones académicas, de gobierno y, por supuesto, tecnológicas. Todos quieren innovar, pero no siempre se tiene claro en qué, cómo o cuánto.
La realidad es que las empresas buscan desarrollar innovación como pilar de sus ventajas competitivas y procesos de mejora continua.
México ocupa el lugar 58 en el Índice Global de Innovación, ranking elaborado por la Organización Mundial de Propiedad Intelectual (WIPO), con un rating de 30.5, menos de la mitad de los 66 puntos de Suiza, país que lidera esta lista.
Es importante considerar que la innovación es un tema relevante y fundamental en la evolución de una organización. En cada caso de éxito hay una estrategia de innovación corporativa clara y robusta, construida durante muchos años.
Pero, ¿cómo se hace?
En esta entrega de ManagemenTyT, retomamos cinco pilares del EGADE Business School para transformar la estructura operativa en un motor de competitividad.
- Gestión del riesgo: del fracaso al activo intelectual
La innovación conlleva una tasa de error inherente y, en este sentido, el reto para la gerencia es dejar de ver un «proyecto fallido» como una pérdida y empezar a verlo como I+D (Investigación y Desarrollo).
No hay que limitar la innovación a un departamento aislado; lo realmente valioso es crear una cultura donde todos los colaboradores puedan proponer mejoras en procesos sin temor a represalias si el intento no escala.
- Construir portafolios de inversión
Los corporativos exitosos deben pensar en diversificación y en administrar riesgos, y para esto es fundamental una cultura organizacional donde se estimule la innovación, principalmente en tres horizontes: mejoras al negocio actual, extensiones del negocio y disrupción total, como energías alternativas, por ejemplo.
- Visión metódica contra la cultura de la inmediatez
Quizá el mayor reto al que se enfrentan las organizaciones es la cultura de la inmediatez, pues en muchos casos se espera ver resultados al siguiente día, pero no es así, sobre todo si se hace bien, de fondo.
El resultado de los proyectos o inversiones no se verá reflejado en el siguiente reporte trimestral a los inversionistas, pero tendrá un impacto de largo plazo en la organización, eso sí, con KPIs puntuales, periódicos y realistas.
- Permear una cultura genuina de emprendimiento e innovación
No sólo se trata de autorizar proyectos o dar luz verde a ciertas iniciativas, ya que se debe trabajar en una cultura de emprendimiento e innovación integral, que permee a todas las áreas y niveles del corporativo.
- Definir el problema y enfoque en la solución
Otro reto para fomentar y aumentar la innovación corporativa son los círculos de poder y la burocracia interna, de tal manera que, en este punto, lo realmente importante es identificarlos y desarrollar una solución.
La innovación requiere agilidad: una vez identificado el problema real, como la rotación de operadores o la siniestralidad, hay que desplegar soluciones mínimas viables antes de intentar una implementación masiva.
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El talento y la creatividad son inherentes al ser humano, y en este sentido, las empresas son las que deben aprovechar la oportunidad y los recursos para generar innovación. ¿El objetivo? Seguir siendo relevantes en la industria.
Te invitamos a escuchar el episodio más reciente de nuestro podcast Ruta TyT:










