Para DHL, la ciberseguridad ha entrado en la era de la inteligencia artificial (IA), una etapa en la que los ataques se pueden producir a mayor velocidad, escalar rápidamente, interrumpir las operaciones de inmediato y generar un efecto dominó a lo largo de toda la cadena de suministro. 

En su más reciente Logistics Trend Radar, la compañía señala que las amenazas cibernéticas de hoy en día también se vuelven más complejas para la logística, debido a las crecientes interdependencias y a riesgos emergentes. 

La respuesta del sector ha sido la ciberseguridad impulsada por IA, la cual se coloca como una estrategia fundamental para bloquear ataques y mantener en funcionamiento las redes y la infraestructura bajo una presión constante; asimismo, constituye la base de una organización ciberresiliente.

Ciberamenazas al acecho

El estudio de DHL, realizado en colaboración con líderes de opinión del mundo empresarial, tecnológico y académico de diversos sectores, alerta que los ciberdelincuentes cada vez son más rápidos, más adaptables y más dispuestos a explotar operaciones tanto digitales como físicas en un mismo ataque. 

Y es que la IA y la automatización han reducido las barreras para ejecutar ataques complejos, al tiempo que han aumentado su escala y velocidad. 

La logística, por su parte, se coloca como uno de sus objetivos debido a su papel clave en el comercio mundial, así como por sus cadenas de suministro altamente interconectadas y con múltiples actores, que la exponen a amenazas digitales como malwares, infiltraciones vía phishing y ataques potenciados por IA. 

DHL alerta que la transformación digital en el sector logístico ha agravado esta exposición, ampliando la superficie de ataque a través de TMS, WMS, ERP, tecnología operativa, dispositivos del Internet de las Cosas (IoT) y plataformas en la nube.

De acuerdo con el informe “IBM Threat Intelligence Index”, en los últimos cinco años, se han cuadruplicado los incidentes graves que comprometen cadenas de suministro o a terceros, y los ataques de adversarios potenciados por IA han aumentado un 89% interanualmente.

En todos estos desafíos, DHL no deja de lado los riesgos de la seguridad física, pues los ataques cada vez más combinan ambos ámbitos, con delincuentes que explotan la intersección entre los sistemas digitales y las operaciones físicas, generando riesgos más sofisticados y difíciles de detectar a lo largo de la cadena de suministro.

Un ejemplo típico es el fraude del “transportista falso” o del “camión fantasma”, donde delincuentes se infiltran en los sistemas para suplantar identidades y manipular los datos de los envíos. Posteriormente, se presentan en el almacén haciéndose pasar por transportistas legítimos —incluso con las referencias correctas y documentación falsificada— y retiran la carga sin levantar sospechas. El robo sólo se descubre cuando el envío nunca llega a su destino. 

La Transported Asset Protection Association (TAPA) registró más de 30,500 incidentes delictivos de este tipo en Europa durante 2024 y 2025, con pérdidas superiores a los 860 millones de euros.

Otra vulnerabilidad es la dependencia del sector a los GPS para la planificación de rutas, el seguimiento y la precisión temporal que garantizan la continuidad de la cadena de suministro.

La Ciberseguridad 2.0

La compañía analiza este desafío para la logística bajo la tendencia de la Ciberseguridad 2.0, que representa la siguiente evolución de la ciberresiliencia en las cadenas de suministro, integrando la seguridad digital y física para proteger los activos de infraestructura crítica. 

Destaca que este cambio de paradigma se basa en sustituir la defensa reactiva con herramientas proactivas, autónomas y predictivas que aprovechan la IA y tecnologías emergentes, toda vez que las amenazas de ciberseguridad ya están superando la capacidad de los modelos de defensa convencionales.

Y es que, para DHL, la IA ya no es un concepto emergente en ciberseguridad, sino un multiplicador de fuerza utilizado activamente tanto por quienes defienden como por los adversarios. En materia de ciberseguridad, ofrece nuevas capacidades para la detección temprana de vulnerabilidades, defensa basada en el monitoreo continuo y la correlación entre sistemas para identificar amenazas en tiempo real.

El desafío más importante es el creciente número de actores que interactúan en las operaciones logísticas, incluidos colaboradores, socios e incluso agentes de IA, lo que exige nuevos enfoques para la supervisión, la autenticación y la gestión de la confianza tanto en las interacciones humanas como en las de las máquinas.

Por ello, DHL considera que los futuros sistemas logísticos dependerán de una verificación continua y descentralizada, en la que distintos sistemas de IA se validen y supervisen mutuamente de forma independiente para garantizar la integridad y el cumplimiento normativo.

También, las empresas están impulsando la gestión de vulnerabilidades y las operaciones de seguridad autónomas mediante IA. Soluciones como la Orquestación, Automatización y Respuesta de Seguridad (SOAR, por sus siglas en inglés) permiten una supervisión continua, la detección predictiva de riesgos y una respuesta automatizada en redes distribuidas. 

Esto, combinado con el mantenimiento predictivo de la infraestructura física y digital, permite a las organizaciones anticiparse a las interrupciones y garantizar la continuidad operativa y una visibilidad continua de extremo a extremo.

IA, en una carrera por la ventaja

Para DHL es seguro que los ciberdelincuentes emplearán herramientas cada vez más sofisticadas para potenciar sus capacidades de intrusión, lo que sitúa a la ciberseguridad y al ciberdelito en una carrera por obtener ventaja.

Prepararse para estos desafíos a través de la defensa impulsada por IA implica desde auditorías puntuales y controles estáticos hasta una seguridad del ecosistema continua y adaptable.

En esta carrera, la correlación inteligente de señales vincula actividades entre sistemas TMS y WMS, plataformas y socios. En lugar de alertas aisladas, los riesgos se identifican como patrones a lo largo de todo el flujo operativo. 

Así, señala DHL, es posible vincular tempranamente pequeñas anomalías en los datos de envío, el comportamiento de los usuarios o la actividad del sistema, lo que permite intervenir antes de que se produzca una interrupción en las operaciones.

La gestión de incidentes también está evolucionando. Las amenazas pueden aislarse y contenerse sin detener las operaciones: se bloquean las cuentas comprometidas, se detienen las órdenes de transporte sospechosas y se señalan en tiempo real los datos manipulados. Esto resulta crucial a medida que los ataques aumentan en velocidad y escala.

Una defensa basada en IA requiere una base más sólida; esto implica construir una ciberresiliencia impulsada por IA desde el diseño, mediante arquitecturas de confianza cero (zero trust) para usuarios y sistemas, así como una estrecha coordinación entre socios. 

Asimismo, la fuerza laboral necesitará nuevas competencias para comprender y utilizar herramientas de seguridad basadas en inteligencia artificial y desenvolverse en un panorama tecnológico en constante evolución.

Sobre esta tendencia, DHL concluye que la ciberseguridad 2.0 representa una respuesta a condiciones que ya están impactando las operaciones logísticas y resultados. Por consiguiente, cabe esperar que la inversión prioritaria en este ámbito continúe durante los próximos cinco años.

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