Dublin, Virginia.- Con una numerosa participación de transportistas mexicanos convocada por Marco Antonio Ortega, Director General de Volvo Group Trucks México; e integrantes de su red de distribuidores dio inicio en esta ciudad norteamericana una experiencia que tiene como objetivo mostrar la calidad de los productos de la firma sueca directamente desde las instalaciones donde nacen sus productos.

El punto de partida fue la planta de ensamble en New River Valley -considerada una de las joyas de la corona de Volvo Trucks- la cual es reconocida por su calidad, cuidado al medio ambiente y gestión de energía, atributos avalados por las certificaciones ISO 9001, ISO 14,000 e ISO 50001, respectivamente. Aquí se ensambla toda la gama de productos que se comercializa en México, Estados Unidos y Canadá, y por supuesto uno de sus más emblemáticos modelos: el VNL.

Esta es la instalación de manufactura más grande de la marca a nivel mundial en donde 2,250 colaboradores fabricaron en 2015 más de 38,000 vehículos. La cultura de mejora continua e innovación está impregnada en el ADN de esta planta de ensamble, , prueba de esto son las 35,000 mejoras que el año pasado implementaron. Todos los días los integrantes de esta factoría buscan nuevas formas para hacer su trabajo más eficiente.

Es tan relevante el objetivo de mejora continua que existe en la planta un programa para los siguientes tres años denominado NVR NXT, a través del cual se establecen metas y acciones encaminadas al desarrollo de su personal, trabajo en equipo y fortalecimiento de sus valores corporativos: calidad, seguridad y cuidado al medio ambiente.

Esta factoría se encuentra en constante evolución; por ejemplo, actualmente se encuentran construyendo una zona de pintura de cabinas para mejorar aún más su calidad, la cual incorporará procesos de mayor precisión, eficiencia y durabilidad. Y también será más limpia para el medio ambiente.

Además adentrarse en la línea de ensamble, otro de los momentos más emocionantes de este recorrido fue la prueba de manejo en donde todos los transportistas invitados pudieron conducir las unidades VNL con motor D13 y transmisión mecánica automatizada I-Shift en la pista de pruebas de más de una milla construida a unos metros de la planta. La facilidad y comodidad de manejo fueron los principales atributos que prácticamente todos destacaron al descender de las unidades. En 2015 el 81% de los vehículos que se ensamblaron en esta planta incorporaron la transmisión I-Shift y más del 93% motores Volvo, prueba de su aceptación en el mercado.

Esta experiencia Volvo 360, continúa. Siguiente parada, planta de fabricación de motores y transmisiones.