Las empresas que operan flotas en México enfrentan actualmente diversos retos relacionados con factores internos y externos que pueden impactar directamente en sus costos, entregas, compromisos comerciales y reputación.

Algunos de los retos que afrontan las flotas son los accidentes, robos, cierres carreteros, marchas, saturación vial, fallas de mantenimiento, falta de operadores capacitados y una planeación logística insuficiente.

Sin embargo, muchos de estos problemas se pueden prevenir mediante el uso de la tecnología, el análisis de datos, y programas de seguros especializados permiten a las empresas proteger sus cadenas logísticas ante un entorno de mayor exposición operativa.

De acuerdo con Javier Chávez, Director Placement Automóviles de Lockton México, el objetivo de las flotas de reducir gastos y costos sin ver afectada su operación, involucra factores dentro de la logística, la prevención y la distribución que pueden afectar de manera directa la continuidad del negocio.

Riesgos impactan en los costos

Lockton México advierte que eventos de gran escala, como el Mundial de futbol, así como temporadas de alta demanda, generan un incremento en la movilidad de mercancías y vehículos. Este aumento suele concentrarse principalmente en productos de consumo, como abarrotes, bebidas, alimentos y otros insumos que requieren distribución constante.

En ese sentido, este tipo de mercancías se encuentran entre las más expuestas durante su traslado. Sin embargo, la firma destaca que la gestión de riesgos no debe activarse únicamente ante eventos coyunturales.

La empresa refiere que, de acuerdo con el reporte México: Reporte Q1-2026 de robo de transporte de carga, de Overhaul, durante el primer trimestre de 2026, las cinco categorías de productos más robadas fueron Alimentos y Bebidas, con 26%; Autos y Partes, con 12%; Combustible, con 10%; Misceláneos, con 9%; y Construcción e Industrial, con 8%.

«La gestión de riesgos no va ligada a un evento específico. El evento puede incrementar ciertas variables, pero la gestión de riesgos debe ser un proceso permanente. En algunos casos, dependiendo del tipo de producto, la planeación logística puede comenzar tres o cuatro meses antes, especialmente para definir proveedores, rutas, tiempos de entrega y capacidad operativa», explicó Chávez.

En el caso de los riesgos más relevantes para las flotas, una reciente encuesta de TyT reveló que un 52.4% del total de participantes consideró que el incremento de los costos está entre el 10 y 20 por ciento, siendo ésta la respuesta más popular. Otro 20.6% señaló que el aumento se ubicó entre el 21 y 30 por ciento. 

Uno de los hallazgos más contundentes de esa encuesta es que poco más del 60% de los participantes consideró que la rentabilidad de sus negocios ha sido la más afectada. Menor rentabilidad fue la respuesta que superó significativamente a otras como el aumento en la tarifa de servicio para sus clientes (12.7%), lenta o nula renovación de flota (11.1%) y la reprogramación de mantenimientos (11.1%). 

Estrategia con varios frentes

La compañía señala que la estrategia para reducir costos no consiste simplemente en reducir coberturas de seguro, sino en conocer y medir los riesgos específicos de cada operación, por lo que recomienda:

  • Analizar datos de siniestralidad.
  • Identificar rutas y zonas de mayor riesgo.
  • Utilizar GPS, telemetría y monitoreo de rutas.
  • Implementar mantenimiento preventivo.
  • Capacitar operadores.
  • Establecer protocolos de seguridad.
  • Evaluar proveedores.
  • Diseñar seguros de acuerdo con el tipo de operación, mercancía, rutas y frecuencia de recorridos.

«Un modelo de prevención y gestión de riesgos, aunado a una cobertura adecuada, permite estabilizar la siniestralidad, entender mejor el negocio y desarrollar acciones conjuntas entre el cliente, la aseguradora y el bróker. Pero la parte más importante es el compromiso de la alta dirección para establecer estos programas de prevención«, afirmó Chávez.

Gestión y prevención

La gestión de riesgos también implica un proceso que sirve precisamente para identificar esos puntos que pueden significar un problema presente o futuro; por lo que es imprescindible evaluarlos y crear un plan de acción para disminuirlos o controlarlos.

Así, un esquema de seguridad debe considerar al menos los siguientes puntos: Factor humano, flota, monitoreo y tecnología, tráfico, logística, instalaciones y comités de seguridad.

Por lo que respecta a la flota vehicular, ésta debe tener una política y programas de mantenimiento, pólizas de seguro y hacer un check list físico mecánicas de los vehículos, antes y después de los traslados.

El monitoreo y tecnología debe considerar procedimientos logísticos, activos y reactivos, tener protocolos de emergencia, sistema de videovigilancia, respaldo de energía eléctrica, controles de asistencia y controles a distancia, entre otros.

Otro elemento a considerar por parte de los administradores de flota o transportistas es el del tráfico y la logística; aquí es necesario llevar un estricto control de asignación de viajes, una cuidadosa programación de descansos a operadores y controles de asignación por parte del área de Recursos Humanos, que incluya capacitación, exámenes toxicológicos y médicos, antigüedad y pruebas de alcoholemia.

Por otra parte, la evaluación de las rutas debe tomar en cuenta los tramos en reparación; asimismo: zonas sin cobertura de señal, horarios nocturnos y zonas con registros de incidencias delictivas.

Ya en las instalaciones de carga y descarga se debe tener en cuenta, los controles de ingreso y salida, contratos con empresas de seguridad intramuros, expedientes del personal de seguridad, análisis de vulnerabilidad en instalaciones, sistemas de videovigilancia, controles de iluminación y sistemas de seguridad perimetral, entre otros.

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