La integración económica de Norteamérica podría verse amenazada este año si la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) se complica al grado de afectar sectores clave, coincidieron representantes del sector empresarial y expertos, quienes visualizan cuatro escenarios posibles.

“En el primero, prevemos constantes presiones por parte de Estados Unidos. Si bien esperamos que el acuerdo se mantenga, no descartamos que la revisión se extienda hasta 2027”, estima Janneth Quiroz Zamora, Directora de Análisis de Grupo Financiero Monex.

En esto coincide Gabriela Siller Pagaza, Directora de Análisis Económicos de Banco BASE, quien destaca que no es obligatorio llegar a un convenio en julio de este año.

“No necesariamente los tres países tienen que ponerse de acuerdo, ya que en noviembre hay elecciones intermedias en Estados Unidos y el Presidente Trump puede aprovechar el T-MEC con fines políticos”, refiere.

México y Canadá, en desventaja

El T-MEC, que se negoció durante el primer mandato de Trump y entró en vigor en julio de 2020 en sustitución del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), tiene una vigencia de 16 años, pero en el artículo 34.7 se estableció una revisión a los seis años de su implementación.

Esta revisión se realizará el 1º de julio. Si los tres países pactan continuar, el acuerdo permanecerá vigente otros 16 años; pero si alguna de las partes no quiere extenderlo, deberán realizar una revisión conjunta cada año durante una década. Si al término de ese periodo no hay consenso, el pacto comercial concluirá.

Para los expertos, esta primera negociación será difícil para México y Canadá, ya que se prevé que el Gobierno de Donald Trump imponga condiciones desfavorables para sus socios.

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“El proceso de revisión del tratado va a ocurrir sobre una posición ruda bajo la asimetría; es decir, Estados Unidos va a exigir a los negociadores que asuman que no son socios a los que la ley vuelve iguales, sino que tendrán que tomar condiciones disminuidas”, plantea Nydia Iglesias, Directora de Análisis Político de Banamex.

Sobre la desventaja de México y Canadá, Janneth Quiroz prevé que terminarán cediendo en sectores clave, ya que se endurecerán las reglas sobre el porcentaje mínimo de contenido regional de las mercancías, actualmente ubicado en 75 por ciento.

Empresarios a favor del tratado

Del lado del sector empresarial también impera la incertidumbre sobre lo que suceda en julio próximo, pero todos coinciden en una visión: el T-MEC debe continuar para fortalecer la región de Norteamérica frente a otros bloques económicos, como el asiático y el europeo.

“Hay mucho interés de las empresas exportadoras e importadoras en esta revisión y deseamos que sea positiva”, anticipa Antonio Ortiz-Mena, Presidente del Comité Técnico de Estrategia del T-MEC en el Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior, Inversión y Tecnología (COMCE).

Agrega que un tratado trilateral es mejor que dos bilaterales.

“Creemos que el escenario más probable es que los tres países mantengan un acuerdo comercial que brinde mayores niveles de certidumbre”, pronostica el COMCE, que representa a cerca de 2,000 empresas exportadoras.

En diciembre de 2025, organizaciones empresariales agrupadas en el Consejo Mexicano de Negocios (CMN), el Business Roundtable y el Business Council of Canada pidieron a sus gobiernos la continuidad del T-MEC, argumentando que durante décadas el comercio y la integración de cadenas de suministro en América del Norte han generado beneficios económicos significativos para la región.

La integración de Norteamérica

El interés empresarial por preservar el T-MEC no es fortuito, y las cifras de exportaciones en la región durante 2025 lo confirman.

De acuerdo con datos de la Oficina del Censo de Estados Unidos, entre enero y agosto del año pasado las exportaciones de México hacia su vecino del norte alcanzaron 354,895 millones de dólares, un incremento anual de 6.1% y el dato más alto para un periodo similar.

En ese mismo lapso, México también se convirtió en el principal destino de las exportaciones estadounidenses, ya que el país gobernado por Trump envió bienes al mercado mexicano por 226,411 millones de dólares.

Con estos datos, en los primeros ocho meses de 2025 los principales socios comerciales de Estados Unidos fueron México, con 15.5% del comercio total, seguido por Canadá (12.9%). Ambos países desplazaron a China, que se ubicó en el tercer sitio con 7.8 por ciento.

Los escenarios

Diversos análisis de grupos financieros y corredurías prevén cuatro escenarios posibles para la revisión del tratado:

  • Que los tres gobiernos acuerden extenderlo por 16 años, es decir, hasta 2042.
  • Que la revisión se convierta en una renegociación que implique abrir capítulos y realizar modificaciones sustanciales.
  • Que uno de los tres países no confirme la extensión del acuerdo y se entre en un esquema de revisiones anuales hasta 2036.
  • Que una de las partes se retire de manera unilateral con un aviso de seis meses y se planteen tratados bilaterales.

El escenario más probable es el segundo, en el cual las industrias más afectadas serían la automotriz, la electrónica y la textil.

En la antesala de esta revisión, los tres países realizaron consultas y, en el caso de México, el sector del autotransporte ha sido un actor clave, ya que moviliza siete de cada 10 dólares del valor de la mercancía, según cifras de la Oficina de Estadísticas del Transporte del gobierno estadounidense (BTS, por sus siglas en inglés).

El primer acercamiento entre los mandatarios Claudia Sheinbaum Pardo, Donald Trump y Mark Carney ocurrió en diciembre pasado, donde acordaron trabajar juntos en temas comerciales. 

“Aquí el gran reto para el Gobierno mexicano es procesar la información de las mesas con empresarios para usarla de manera estratégica”, aconseja Antonio Ortiz-Mena.

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