A fin de diagnosticar diversos elementos de calidad en su operación, la Asociación Civil El Poder del Consumidor realizó una evaluación del sistema SVBus, que presta servicio de transporte público a través de cinco corredores que circulan por la Autopista Urbana Norte y Sur, la Supervía Poniente y el Segundo Piso San Antonio.
La asociación señaló que el SVBus aporta «considerables beneficios al usuario», al permitir una reducción aproximada de 50% en el tiempo de recorrido con una tarifa accesible de $10.00 pesos, pues explicó que antes de la puesta en operación de este sistema, trasladarse en transporte público de Acoxpa a Santa Fe, por ejemplo, requería al menos tres transbordos, cerca de dos horas de viaje y un costo de 16.50 pesos.
Agregó que por este mismo recorrido, un automovilista paga $87 y realiza el viaje en un tiempo promedio de 1 hora 20 minutos, es decir, 24 minutos más que el SVBus, por lo que, apuntó, comprobar esta clase de ventajas se vuelve una oportunidad para que los usuarios del coche particular opten por el transporte público. Esto, indicó, permitiría dejar 7,000 automóviles fuera de la circulación diariamente, logrando una reducción en las emisiones anuales de dióxido de carbono (CO2) en 16,187 toneladas, monóxido de carbono (CO) en 235 toneladas y óxidos de nitrógeno (NOx) en 40 toneladas.
Respecto a las características del servicio, El Poder del Consumidor destacó como punto positivo que los 25 autobuses DINA del SVBus son bajos en emisiones, incorporan motor con tecnología Euro 5 y funcionan con gas natural, además de que cuentan con cámaras de vigilancia, botón de pánico, Wi-Fi y asientos exclusivos para personas con movilidad limitada.
En cuanto a las desventajas, hizo énfasis en que dentro de los autobuses falta un área para los usuarios que requieren viajar con silla de ruedas, carriolas, andaderas u otro tipo de apoyo técnico. Puntualizó que la infraestructura en los parabuses carece de asientos de espera, zona de resguardo, información visible y audible, y mapas con las rutas de transporte y estaciones, para su fácil ubicación y orientación. Asimismo, añadió que el sistema de pago en efectivo deberá desaparecer en el futuro, para dejar como única alternativa el pago electrónico, pues está «comprobado que el cobro a mano aumenta los tiempos de operación».
Sin embargo, la asociación resaltó que la principal área de oportunidad del sistema es el pago que los autobuses deben realizar en las casetas para poder circular por las vialidades elevadas, el cual, apuntó, representa casi el 25% de lo que recauda uno de estos vehículos en un trayecto de ida y vuelta, lo que resulta un costo extra para la empresa operadora y, en el mediano plazo, podría afectar negativamente el precio que se cobra al usuario. Por ello, El Poder del Consumidor llamó a las autoridades del Gobierno de la CDMX a que eliminen el peaje para este servicio de transporte público, o gestionen un subsidio para mantener y garantizar una tarifa accesible al público.













