Durante marzo de este 2026, los pedidos de camiones Clase 8 en Estados Unidos (EU) llegaron a las 38,200 unidades, lo que indica que “la industria ha entrado en las primeras etapas de la recuperación”, de acuerdo con FTR Transportation Intelligence.
El informe mensual de la firma estadounidense señala que este comportamiento es 137% mayor que lo registrado en el mismo mes del año pasado.
Y si bien disminuyeron 19% comparado con febrero de este 2026, FTR calificó a los pedidos Clase 8 como “excepcionalmente fuertes”, además de que estuvieron por arriba de las expectativas en marzo.
Asimismo, destacó que el desempeño de órdenes en marzo, marcó el cuarto mes consecutivo de crecimiento superior al 20% interanual y el segundo mes consecutivo superando el 135% de crecimiento interanual.
“Aunque los pedidos de marzo se moderaron respecto al fuerte aumento de febrero, la actividad sigue indicando un mercado muy sólido, respaldado por la mejora de los fundamentos del transporte de mercancías”, compartió FTR en un comunicado.
Sobre el tema, Dan Moyer, analista senior de vehículos comerciales de la firma, comentó: “La industria ha entrado en las primeras etapas de la recuperación… la mejora de las tendencias acumuladas de pedidos y un panorama de transporte de mercancías más sólido sugieren que la demanda se está volviendo más estable y menos dependiente de la recuperación a corto plazo”.
El experto agregó que si bien es probable que persista la variabilidad mensual, la mejora de las tendencias acumuladas de pedidos y un contexto de transporte de mercancías más sólido sugieren que “la demanda se está volviendo más estable y menos dependiente de la recuperación a corto plazo. Al mismo tiempo, la producción disciplinada de los fabricantes de equipos originales (OEM) continúa respaldando el crecimiento de la cartera de pedidos sin generar un exceso de inventario”.
¿Qué sigue?
El propio Moyer reconoció que persisten los riesgos, entre ellos la trayectoria de la recuperación del transporte de mercancías, los elevados costos de financiamiento, la incertidumbre política y los factores geopolíticos que afectan a los precios del combustible.
Además, el propio aumento de los pedidos introduce varios riesgos nuevos: “En primer lugar, existe la posibilidad de que se produzca un efecto FOMO (fear of missing out / miedo a perderse algo), en el que las flotas se apresuren a realizar pedidos de camiones Clase 8 para asegurar plazas de fabricación, lo que generaría un exceso de pedidos pendientes y aumentaría el riesgo de mayores tasas de cancelación a finales de año, especialmente si la recuperación del transporte de mercancías se ralentiza o se estanca.
“En segundo lugar, si se demuestra que la actual solidez de los pedidos se debe a factores fundamentales, surge la duda de si el sector podrá aumentar la producción con éxito hasta estos niveles elevados, dadas las posibles limitaciones de la cadena de suministro y de mano de obra”.
FTR concluyó que el cambio fundamental no reside solo en un mayor volumen de pedidos, sino en un cambio de comportamiento. Y es que las flotas están pasando de la sustitución reactiva a una planificación de capital más proactiva.
“Esa transición es crucial. Si se mantiene, favorece una recuperación más estable. De lo contrario, podría generar nueva volatilidad más adelante este año”, señaló.
Para la firma, la recuperación es real, pero la sostenibilidad, y no sólo la demanda, definirá lo que vendrá después.
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