Rocío Nahle, perfilada como la próxima responsable de la Secretaría de Energía, informó que durante la administración que encabezará Andrés Manuel López Obrador se busca promover la inversión de 38 mil millones de pesos para la rehabilitación de las seis refinerías que hay en México.

Esta inversión, señaló, estaría enfocada en aumentar la producción de combustibles en el país, ya que actualmente, el 80% es importado. El objetivo, sostuvo, no es dejar de introducir energéticos, sino impulsar la productividad de Pemex para participar con equidad en este libre mercado. Diversos medios de comunicación nacionales atestiguaron esta información al abordar a Nahle posterior a  la reunión que sostuvo con diputados federales electos de Morena.

Más allá de la relevancia política que este anuncio trae consigo, resulta un hecho de especial interés para la industria del autotransporte, pues dicha inversión busca favorecer la capacidad de refinación de combustibles, lo que permitirá que el diesel y las gasolinas, indispensables para la operación de los vehículos de carga y pasaje, pueda gozar de mejores condiciones, lo que resultará de gran relevancia en el periodo de transición que estamos a punto de experimentar hacia el cambio en los niveles de emisiones con la entrada en vigor de la NOM-044.

Al respecto, Miguel Elizalde, presidente ejecutivo de la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (ANPACT), compartió que, en el primer semestre de 2018, se contaba con una cobertura del 81% de Diesel UBA a nivel nacional de acuerdo a muestreos realizados en conjunto con AMDA, CANAPAT, CANACAR y la propia ANPACT. Dicho combustible es necesario para el adecuado funcionamiento de las plataformas tecnológicas Euro V e indispensable para la puesta en marcha de los motores Euro VI.

Partiendo de este panorama, la reactivación de las refinerías podría traer consigo una mayor disponibilidad del diesel de 15 partes por millón que demandarán los nuevos vehículos de manera ineludible en 2021.  El abasto a nivel nacional está previsto para el 1 de enero de 2019 de acuerdo con al NOM-016 de la Comisión Reguladora de Energía, meta que aún es puesta en duda por especialistas del sector.