En un avance tecnológico que refuerza el papel de México como uno de los cerebros de ingeniería más importantes para Ford fuera de Detroit, Ford de México dio a conocer la integración de una nueva tecnología que permite a la compañía crear componentes complejos internamente, eliminando la dependencia de proveedores externos para piezas experimentales.

Ubicada al interior del Global Technology and Business Center (GTBC), el Makerspace es un área dedicada a la fabricación y experimentación. Se trata de un un espacio tecnológico creativo donde cualquier colaborador de Ford, independientemente de su área de especialización, tiene acceso para materializar sus iniciativas con laboratorios de Realidad Aumentada, Realidad Virtual, y Manufactura Aditiva.

Ford explicó que el Makerspace está equipado con herramientas y tecnología avanzada, y su propósito es brindar los recursos necesarios para que todo aquel que tenga una idea pueda construirla, probarla y convertirla en un prototipo funcional o una solución real para la compañía.

Este año, Ford de México da un nuevo paso hacia la autonomía tecnológica y la rapidez en el diseño automotriz al integrar una nueva herramienta tecnológica en el Makerspace que permite reducir los tiempos de fabricación de prototipos de semanas a tan solo unas horas.

Del papel a la realidad en tiempo récord

Ford de México destacó que, con esta nueva tecnología, los ingenieros de Ford de México ahora pueden «esculpir» piezas de metal y plástico con geometrías de alta complejidad y precisión milimétrica internamente.

Además, a diferencia de equipos tradicionales que tienen movimientos limitados, esta tecnología se mueve con la libertad de una mano humana, permitiendo crear formas geométricas sumamente complejas que antes eran imposibles de hacer.

La marca del óvalo azul argumentó que esta tecnología permite atender una de las necesidades de la industria automotriz, que es la velocidad de desarrollo. Anteriormente, si un equipo de diseño necesitaba un soporte específico para probar, por ejemplo, una nueva cámara de visión trasera bajo condiciones extremas de vibración debía solicitar la pieza a un proveedor externo. Este proceso implicaba semanas de espera y costos elevados para una pieza que tal vez requeriría ajustes posteriores.

«Esta tecnología nos permite llevar ideas innovadoras del papel a la realidad en tiempo récord. Lo que antes nos tomaba semanas esperando manufactura externa, hoy se resuelve en el laboratorio en cuestión de horas, permitiendo probar, fallar, ajustar y perfeccionar al instante», comentó Juan Santillán, Director de Desarrollo de Producto de Ford de México.

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