La electrificación se está acelerando entre el segmento de autobuses en Europa y, para 2030, alrededor del 42% de las unidades producidas en esa región contarán con un sistema de propulsión eléctrico, estima S&P Global Mobility.

De acuerdo con la firma, dicha cifra seguirá aumentando a principios de la década de 2030, a medida que las ciudades avancen en sus compromisos de cero emisiones.

Asimismo, clasificó a este segmento como el caso de uso más maduro y alineado con las políticas para la electrificación entre el mercado de vehículos comerciales.

No obstante, si bien Europa tiene una posición como exportador de autobuses, se estima que los fabricantes seguirán produciendo transmisiones convencionales para mercados de exportación, así como segmentos de largo recorrido.

Cabe mencionar que, según datos de la Asociación Europea de Fabricantes de Automotores (ACEA, por sus siglas en francés), en 2025, la comercialización de autobuses eléctricos creció 44.8% anual en Europa e hiló siete años de incrementos.

En su informe “Vehículos en las carreteras europeas”, la propia ACEA reconoce que los autobuses a diésel siguen siendo mayoría en la flota de la Unión Europea (UE), con porcentajes significativos de participación de eléctricos en Luxemburgo (23.3%), Países Bajos (21.4%) y Dinamarca (15.7%).

¿Y los camiones eléctricos?

S&P Global Mobility señala que la electrificación avanza con paso firme y ya va más allá de los primeros pilotos. En Europa y otros mercados clave, la industria se adentra en la producción en serie, con los principales fabricantes de equipos original (OEM, por sus siglas en inglés) lanzando modelos en el segmento de rango pesado.

Pero, si bien la transición es gradual, el ritmo difiere notablemente entre camiones y autobuses.

Entre los camiones, S&P ve que, en el futuro, se espera que los camiones eléctricos de batería contribuyan significativamente a la electrificación, mientras que los sistemas de propulsión de celdas de combustible de hidrógeno tendrán una influencia menor.

Se prevé que los camiones eléctricos alcancen aproximadamente el 14% de la producción europea para 2030, reflejando una adopción constante y específica en aplicaciones de rutas diarias y con acceso a la recarga.

Respecto a la tecnología de celdas de combustible de hidrógeno, la firma sigue considerándola de nicho y que, para 2032, representará alrededor del 2% de la producción de autobuses y menos del 0.5% de la de camiones, lo que refleja la necesidad continua de infraestructura de apoyo.

¿Cómo debe tomar la industria esta información?

S&P señala que la dirección para la industria de vehículos comerciales es clara: la electrificación se está convirtiendo en una parte importante de los planes de los OEM, influyendo en las cadenas de suministro y en la operación de las flotas.

Los transportistas necesitarán evaluar cada vez más no solo la conveniencia del vehículo en sí, sino también del ecosistema, incluyendo la recarga, la planificación del tiempo de actividad y los costos operativos a largo plazo, para determinar si la electrificación se adapta a sus ciclos de trabajo específicos.

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