La Asociación Nacional de Transporte Privado (ANTP) creó un decálogo de mejores prácticas para ser un buen embarcador y autotransportista, el cual promueve el respeto a los operadores y el cumplimiento de horarios de carga y descarga, entre otros aspectos.
Luego del anuncio del proyecto durante el 9° Congreso Nacional en Seguridad Vial, la ANTP presentó este decálogo de buenas prácticas, orientado principalmente a fomentar un mejor trato hacia los operadores, así como a optimizar los procesos de recepción, carga y despacho de mercancías desde los centros de almacenamiento.
La ANTP busca que el cumplimiento de estos lineamientos base repercuta favorablemente en la salud de los operadores de vehículos de carga, al permitirles contar con más tiempo de descanso y mejores horarios de conducción. Es decir, su origen se centra en contribuir a la seguridad vial en México.
El Decálogo ANTP de mejores prácticas para ser un buen embarcador y autotransportista está conformado por tres segmentos: el primero está dirigido al embarcador; el segundo, al transportista; y el tercero incluye lineamientos en común.
Del embarcador al conductor externo
- Respeto al operador. Brindar un trato digno al conductor y verlo como un aliado en la cadena de suministro. Evitar esperas excesivas y facilitar los procedimientos de ingreso y salida.
- Instalaciones seguras y amigables para el operador. Mantener espacios señalizados, libres de obstáculos y con equipo adecuado para las maniobras, así como áreas de estancia seguras y limpias.
- Cumplimiento de horarios. Respetar los horarios acordados para el ingreso, salida, carga y descarga.
- Comunicación sin ruido. Proporcionar instrucciones claras y datos precisos ante cualquier cambio. Comunicar ajustes de horarios y procesos considerando la realidad operativa del conductor.
- Seguridad del personal. Proveer equipo de protección (chalecos, cascos, guantes) a quienes participen en la operación.
Del autotransportista al embarcador
- Planificación previa. Coordinar horarios de cita entre el autotransportista y el embarcador para evitar demoras y saturaciones.
- Documentación lista. Contar con guías completas de embarque, CFDI con complemento Carta Porte, permisos y etiquetas antes de iniciar la carga o descarga.
- Embalaje correcto. Asegurar que la mercancía esté debidamente embalada, paletizada o sujeta conforme a sus características.
- Comunicación clara. Notificar oportunamente cambios de última hora en horarios, cantidades o especificaciones.
- Uso de tecnología. Implementar sistemas digitales para el control de citas, monitoreo y confirmación de entregas.
- Seguridad del vehículo. Garantizar la limpieza, seguridad, características técnicas y funcionalidad del vehículo pesado.
Lineamientos en común en el Decálogo ANTP
- Contratos. Establecer reglas y expectativas claras desde el inicio, promover relaciones comerciales sostenibles, cumplir con relaciones contractuales y un trato justo entre ambas partes.
- Cultura de respeto y seguridad. Fomentar un trato digno, cordial y profesional hacia los operadores.
- Cumplimiento normativo (corresponsabilidad). Cumplir con las normas de seguridad vial, así como con los límites de peso y dimensiones autorizados en conjunto con el transportista, además de capacitarse continuamente en actualizaciones regulatorias.
- Gestión de incidencias y solución de conflictos. Establecer protocolos para reportar siniestros, retrasos o faltantes, con el fin de resolver desacuerdos de enfoque colaborativo, priorizando la continuidad operativa.
- Evaluación. Revisar periódicamente la relación en términos de cumplimiento, eficiencia, nivel de servicio y áreas de mejora.
Francisco Kim Olguín, vicepresidente del Sector Multimodal de la asociación, expuso que el Decálogo ANTP se promueve en distintos espacios organizados por la asociación, con el objetivo de generar el mayor impacto posible entre los participantes de la cadena logística del país.
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