Mucho se ha dicho sobre las llantas para vehículos comerciales: su mantenimiento, su mejor desempeño, buenas y malas prácticas, en fin, una larga lista sobre las mejores recomendaciones (o no) para sacarles el mayor provecho. 

Mitos y realidades en torno al cuidado, el uso y el impacto ambiental de las llantas de vehículos comerciales que se siguen heredando de generación en generación. 

Es por eso que en las Esenciales TyT de este martes retomamos cuatro mitos sobre las llantas para vehículos comerciales, de la mano de Bridgestone, empresa que busca proveer información para respaldar las decisiones de las flotas nacionales. 

Romper con los mitos en torno a las llantas para vehículos comerciales es fundamental para promover operaciones más eficientes y sostenibles.

Mito 1: Todos los neumáticos están hechos de la misma manera

La realidad es que la tecnología hace una gran diferencia en el proceso de manufactura de un neumático. 

Particularmente en el segmento de camiones, Bridgestone desarrolla neumáticos con compuestos y diseños que reducen la resistencia al rodamiento, lo que ayuda a mejorar el rendimiento del combustible y disminuir las emisiones de CO₂.

Esto representa un beneficio directo para las flotas, tanto operativamente como en su impacto ambiental, además de incorporar materiales renovables y procesos de manufactura más limpios, alineados con el Bridgestone E8 Commitment, su visión global para crear valor social y ambiental. 

Mito 2: Cuidar la presión de las llantas sólo sirve para evitar ponchaduras

La verdad es que la presión adecuada es uno de los factores que más influye en la sostenibilidad de una flota.

En camiones de larga distancia o reparto urbano, una presión incorrecta aumenta el desgaste, eleva el consumo de combustible y reduce la vida útil del neumático. 

Mantener la presión recomendada no sólo mejora la seguridad, sino que también puede representar ahorros importantes en combustible y una reducción significativa en emisiones de CO2. Es una de las acciones más sencillas y asequibles para operar de forma más eficiente.

Mito 3: Cuando una llanta llega al final de su vida útil, sólo queda desecharla

En realidad, las llantas pueden tener una segunda vida. Gracias a programas de recolección, reciclaje y gestión responsable de neumáticos fuera de uso, Bridgestone participa activamente en la transformación de estos materiales para nuevos usos, como superficies deportivas, pisos de seguridad o energía alternativa.

Mito 4: El reciclaje es suficiente para mitigar el impacto ambiental

La sostenibilidad en neumáticos inicia desde el diseño y continúa durante toda su vida útil. 

La compañía desarrolla neumáticos comerciales diseñados para ser renovados, lo que extiende su rendimiento, maximiza su valor y evita que se generen residuos prematuramente. 

Cada etapa -desde el diseño hasta el reciclaje- forma parte de un ciclo que busca reducir el impacto ambiental del sector.

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Este 2026, Bridgestone reafirma su compromiso con la sostenibilidad a través de soluciones que beneficien tanto a los conductores como al planeta. 

Cada innovación en materiales, diseño y reciclaje busca reducir el impacto ambiental, mejorar la seguridad vial y promover prácticas responsables. Romper mitos es el primer paso para conducir hacia un futuro más verde.

Te invitamos a escuchar el episodio más reciente de nuestro podcast Ruta TyT: