Pese a un contexto internacional complejo y el débil crecimiento de la economía, el transporte intermodal avanza con nuevas rutas, más servicios entre México y Estados Unidos y lo relevante es que aún tiene enorme potencial para crecer.
Se estima que de la carga que entra y sale de la Ciudad de México, esta modalidad sólo participa con el 2% del total, lo demás se va por autotransporte; es el mercado más subdesarrollado en el país comparado con otras ciudades como Monterrey o San Luis Potosí, revela en entrevista para TyT Luis Hernández, Presidente de la Asociación Mexicana de Transporte Intermodal (AMTI).
En el Valle de México se concentra el mercado más grande para el movimiento de carga en caja seca, y cuenta con la terminal intermodal más grande del país, Ferrovalle, en donde su Director General, Francisco Fabila, ha puesto orden para hacerla eficiente y más segura, apunta.
Para el intermodal existe aún una gran oportunidad para aprovechar este mercado del Valle de México, aunque reconoció que hace falta mayor promoción: “Ir a tocar puertas y hacer una estrategia mucho más fuerte en conjunto con la industria”.
Es por ello que, entre sus planes, también como representante de Grupo México Transportes (GMXT), está buscar jugadores clave como Canadian Pacific Kansas City (CPKC) y Ferrovalle, y promover los servicios competitivos de intermodal en esta región del país.
Como presidente de la AMTI, señala que promover esta oportunidad de nuevas cargas y nuevos servicios, es uno de los objetivos de la propia organización.
Oportunidades
De cara a la renegociación del Tratado México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), y frente al incremento en los precios del diésel provocado por la guerra en Medio Oriente, Luis Hernández apunta que la asociación tiene objetivos claros.
El primero, en torno a la renegociación del acuerdo, es dar seguimiento y revisar con la Secretaría de Economía el impacto de los aranceles en las cadenas productivas mexicanas para la exportación.
En la renegociación del T-MEC, explica, se revisarán los porcentajes de contenido regional de la manufactura en México, que determinarán si un producto puede considerarse originario de la región de Norteamérica y, en función de ello, imponer o no un arancel.
A la fecha, la administración de los productos que cuentan con arancel y los que no se han vuelto muy complejos, sobre todo los relacionados con acero y aluminio.
Para el sector transportista, como el intermodal, representado por la AMTI, es importante dar este seguimiento, porque entre sus clientes están los electrodomésticos, que es una de las industrias más relevantes para la exportación.
El problema con los aranceles al aluminio y al acero, en sectores productivos como éste, es que le resta competitividad a los productos mexicanos. Por ejemplo, se puede dar el caso de que para una empresa puede tener un mejor costo importar de Vietnam por Los Ángeles que hacerlo desde Tijuana por el tema del arancel al acero, explica Hernández.
Diésel
Por otra parte, en los últimos meses, para el intermodal se ha observado un crecimiento en la división del mercado cross border, carga transfronteriza. De acuerdo con Luis Hernández, una de las razones es el incremento de precios de combustible en Estados Unidos.
En ese país, el precio del diésel se incrementó en 58% desde el inicio de la guerra en Irán a finales de febrero hasta mayo. De acuerdo con datos de la Administración de Información Energética (EIA, por sus siglas en inglés), los precios del diésel ultra bajo azufre aumentaron de 3.53 dólares por galón en enero antes de la guerra, a 5.59 dólares por galón el pasado 18 de mayo.
Este incremento, en Estados Unidos ha provocado que muchos de los clientes que mueven carga opten por el transporte intermodal en lugar de la carretera por ser más competitivo en cuanto a precios.
Según estimados de la AMTI, en los últimos cuatro meses la carga intermodal cross border creció un 20% derivado de este incremento en los precios del combustible en Estados Unidos.
Esta es una situación que no se replica en México por el subsidio del Gobierno mexicano a los combustibles.
El sector ferroviario en México, a diferencia del transporte por carretera, no tienen ese incentivo del diésel, pues se trata de precios fijos, por lo que buscarían un piso parejo en los incentivos a este combustible para el ferrocarril, asevera Hernández.
Adicionalmente, comenta que lo ideal sería la correcta implementación y ejecución de la regulación, hablando específicamente de pesos y dimensiones en el autotransporte.
Aduanas
Otro tema relevante en la agenda de la AMTI es la homologación de procesos dentro de las aduanas. Luis Hernández destacó que la forma de operación cambia entre ellas.
“Tenemos una operación aduanera muy heterogénea. No es lo mismo en Laredo que en Piedras Negras, Juárez, Nogales, Tijuana, Lázaro Cárdenas, Veracruz, Manzanillo o Altamira, y menos en las terminales interiores.
“Estos sistemas diferentes dentro de la operación aduanera desincentivan el movimiento de carga intermodal como tal”, comenta, porque cada terminal tiene sus propios requisitos, tal como sucede con la Aduana de Veracruz, que es la única que solicita un trámite conocido como Artículo 23, de la Ley Aduanera que se exige para que la carga de exportación salga del puerto.
Para la AMTI, otro de los objetivos es homologar la normatividad aduanera y, para ello, Luis Hernández comentó que están en la construcción de una agenda con la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM) para exponer la problemática y revisar posibles soluciones.
En suma, lo que la asociación quiere promover de cara a la revisión del T-MEC es: ¿Cómo podemos hacer para mejorar la participación de la industria mexicana en general, en el tratado?, comparte.
Por otra parte, Luis Hernández confia en que este acuerdo comercial se mantenga debido a la fuerte dependencia que existe entre México, Estados Unidos y Canadá.
“Soy un fiel creyente de que el tratado de libre comercio va a continuar y a evolucionar. Tenemos que empezar por arreglar nuestra casa, es claro que los tres países dependemos lo suficiente del tratado”, sostiene.
En este sentido, señala que además de buscar la homologación de los procesos en las aduanas, procurarían agilizar los trámites y eliminar aquellos que hacen más burocrático el procedimiento, como el Anexo 29, que es un trámite previsto en la Ley Aduanera que exige la ANAM al operador del transporte para la exportación.
Ante este escenario, el transporte intermodal tiene avances de doble dígito en algunos servicios, y la perspectiva es positiva; basta decir que entre 2020 y 2026, este sector avanza a una tasa de 5% anual, mientras que la economía mexicana mostró una contracción, de acuerdo con estimaciones de la AMTI.
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