Con la puesta en marcha de una nueva planta en San Luis Potosí y el incremento previsto en su producción de planchón, Grupo Acerero (GASA) requiere más camiones, operadores y equipo ferroviario para garantizar tanto el abasto de materias primas como la distribución de sus productos.

Andrés Tacea, director de Cadena de Suministro de Grupo GASA, explica que el incremento en la capacidad de las plantas obliga a la compañía a contar con mayor equipo de transporte, tanto para el movimiento de insumos como para llevar el acero terminado a sus clientes.

“Uno de los principales desafíos es la falta de operadores y la disponibilidad de equipos tanto terrestres como ferroviarios”, señala. GASA trabaja con más de 100 líneas de transporte o proveedores de servicios de este tipo.

De acuerdo con Tacea, existe una presión importante sobre la disponibilidad de operadores. Aunque es difícil determinar cuántas unidades permanecen detenidas específicamente por esta causa, con base en la experiencia con las líneas de transporte con las que cuenta GASA, estiman que en el sector faltan tres operadores por cada 10 unidades disponibles.

Frente a este escenario, Grupo Acerero está acelerando su capacidad de adaptación y busca responder a los cambios de las cadenas de suministro mediante tecnología, una mayor participación de su propia flota y la incorporación de equipo.

Además de apoyar a los proveedores actuales para que eleven su capacidad de servicio al grupo, con el objetivo de reducir su dependencia de factores externos y mantener la continuidad del servicio a sus clientes.

A la falta de operadores se suma la falta de infraestructura y la inseguridad en las carreteras. El crecimiento industrial y el tráfico carretero ya rebasaron la infraestructura que existe en el país, señaló el directivo de GASA.

Para una industria que moviliza grandes volúmenes de materias primas y productos terminados, estos incidentes pueden generar efectos en cadena: retrasos en la llegada de insumos, mayores tiempos de tránsito, incremento de costos y dificultades para cumplir con los tiempos de entrega.

Con el apoyo de cámaras industriales como Canacero y otros organismos, Grupo Acerero ha estado trabajando en conjunto con los tres órdenes de Gobierno, explicó Tacea, para mejorar la seguridad y reforzarla en zonas críticas del país.

El ferrocarril, una alternativa


Ante la falta de operadores de autotransporte, el ferrocarril aparece como una alternativa para mover mayores volúmenes de carga, particularmente en industrias intensivas en materias primas como la siderurgia.

Tacea explica que GASA utiliza principalmente el ferrocarril para el movimiento de insumos metálicos, que llegan por diversos puertos como el Puerto de Altamira, Tamaulipas.

El problema es que incrementar el uso del ferrocarril también requiere mayor disponibilidad de equipo, desde góndolas y carros hasta locomotoras.

Para Grupo Acerero, el ferrocarril representa además una oportunidad para avanzar en sus objetivos de reducir la huella de carbono; evitar la saturación de carreteras; y reducir el riesgo de robos y accidentes.

Por ello, la participación de este medio en el movimiento de carga forma parte de la estrategia de la empresa para hacer más eficiente y sostenible su cadena logística.

Nueva planta


La presión logística aumentará conforme avance la operación de la nueva planta de Grupo Acerero en San Luis Potosí.

La compañía destinó alrededor de 4 mil millones de pesos a este proyecto y estima que su producción de planchón podría alcanzar 1.25 millones de toneladas en 2026.

Esto significa que la cadena de suministro tendrá que responder simultáneamente a dos necesidades: garantizar el flujo constante de materias primas hacia las plantas y contar con capacidad suficiente para distribuir el acero producido hacia el mercado.

Y el desafío podría aumentar conforme la operación alcance mayores niveles de utilización y, eventualmente, se incorporen mercados de exportación.

Te invitamos a escuchar el nuevo episodio de nuestro podcast Ruta TyT: