La International Road Transport Union (IRU) y Transport & Environment (T&E) solicitaron apoyo político urgente para alcanzar un acuerdo en las negociaciones trilaterales sobre la Directiva de Pesos y Dimensiones de la Unión Europea (UE), especialmente en lo relacionado con los vehículos pesados de cero emisiones.

Ambas organizaciones instaron conjuntamente a las instituciones de la UE –la Comisión Europea, el Consejo de la Unión Europea y el Parlamento Europeo– a evitar el fracaso de las negociaciones sobre la revisión de esta propuesta.

Y es que ésta incluye medidas clave que permiten la circulación de vehículos pesados eléctricos, contribuyendo a mejorar la capacidad de carga autorizada y la eficiencia operativa, condiciones fundamentales para acelerar su despliegue.

En una carta dirigida a las autoridades de la UE, IRU y T&E señalan que el peor escenario posible sería que la propuesta se viniera abajo o se retirara por completo: “Un desenlace así enviaría una señal profundamente negativa al mercado, justo cuando los transportistas trabajan para lograr unos costos totales de propiedad viables en vehículos de cero emisiones”. 

Ambos organismos animaron a adoptar un enfoque pragmático que permita avanzar en el acuerdo, reconociendo y aceptando al mismo tiempo las “líneas rojas” expresadas durante las negociaciones, para no poner en riesgo la adopción de estas nuevas tecnologías en el transporte. 

“Si los pesos máximos autorizados y los incentivos vinculados a la carga por eje siguen siendo un punto de bloqueo para determinados Estados miembros, un acuerdo en torno al planteamiento del Consejo podría ofrecer un compromiso equilibrado y abrir la puerta a reconsiderar en el futuro incentivos por mayores pesos. Esto ya supondría un logro regulatorio relevante para los vehículos de cero emisiones y para la eficiencia operativa”, señalaron.

Agregaron que seguirán a su disposición para continuar colaborando de forma constructiva con las instituciones en pro de un acuerdo pragmático que respalde tanto la descarbonización como la competitividad del sector europeo del autotransporte. 

Por su parte, Raluca Marian, Directora de la IRU en la UE, recordó que es una simple realidad operativa que los vehículos eléctricos son más pesados ​​que los de diésel convencionales; por lo tanto, es fundamental contar con un margen de peso adicional para evitar penalizar a transportistas que invierten en ellos y para contribuir a lograr un costo total de propiedad positivo.

“Somos conscientes de algunas de las líneas rojas de los Estados miembros debido a sus preocupaciones en materia de infraestructuras y creemos que lograr una mejora significativa con respecto al marco actual ya representaría un importante paso adelante en una transición gradual.

En su oportunidad, Stef Cornelis, Director de T&E Freight and Fleets, dijo que aumentar los límites de peso para los camiones eléctricos es un catalizador fundamental para la descarbonización del sector: “Esto permitiría a las empresas de transporte llevar la misma cantidad de mercancías en camiones eléctricos con baterías más grandes y mayor autonomía”.

“Si bien no es perfecta, la postura del Consejo ya representa un gran avance, al permitir que algunos tipos de camiones pesen cuatro toneladas más. Los negociadores deberían ahora priorizar la consecución de un acuerdo para que los fabricantes y las empresas de transporte obtengan la seguridad de inversión necesaria”, comentó Cornelis.

Los organismos reconocieron que la postura del Consejo como la del Parlamento Europeo ya incluyen mejoras significativas en comparación con el marco actual, a pesar de las diferencias en cuanto a las ambiciones.

La carta subraya que el enfoque del Consejo, si bien es más restrictivo en cuanto a las asignaciones adicionales, aún permitiría mejoras operativas tangibles para los vehículos de cero emisiones.

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