La historia del autotransporte de carga especializada en México no puede contarse sin pasar por la provincia hidrocálida. Nacida en el corazón de Aguascalientes en 1952 bajo la razón social de Transportes Enrique Hicks Loya, la compañía comenzó a trazar su rumbo operativo con un parque vehicular de apenas cinco unidades GMC, dotadas con tanques de 20,000 litros de capacidad dedicados de manera exclusiva al traslado de combustibles y derivados de Petróleos Mexicanos (Pemex).
A comienzos de la década de 1960, con una flota de seis tanques en ruta, se incorporó a las filas de la empresa Guillermo Hicks Hernández, quien se convertiría en el gran arquitecto del desarrollo y la modernización del negocio.
Durante los años 70, la organización emprendió una reestructuración administrativa y un proceso de renovación de flota que marcó el inicio de su verdadera fase de expansión. Fue precisamente a mediados de esa década cuando la firma adoptó el nombre que le daría identidad en el sector: Translesa.
Diversificación y consolidación del portafolio químico
Para la década de los 80, Translesa adquirió la firma Transportadora Central de Combustibles (Traccosa), fortaleciendo su peso operativo con Pemex e incursionando en la logística de materiales peligrosos, como sustancias químicas y ácidos.
Para respaldar esta cobertura, el grupo estableció terminales estratégicas en Salamanca, Guanajuato, así como centros de apoyo logístico en Irapuato, Cadereyta y San Juan del Río, en Querétaro.
Para los años 90, el binomio Translesa-Traccosa ya movilizaba un abanico diversificado de petroquímicos, lubricantes, suspensiones y parafinas. En esa misma fase, la compañía alcanzó un hito de alcance internacional al concretar una alianza estratégica con Groendyke Transport, uno de los transportistas de carga especializada más grandes de Estados Unidos.
Esta sinergia detonó el flujo de importaciones de insumos químicos desde Estados Unidos y Canadá, así como exportaciones hacia Centroamérica, respaldadas por la apertura de una terminal en Matamoros, Tamaulipas, oficinas comerciales en la Ciudad de México y una representación en Apizaco, Tlaxcala.
Hacia finales de siglo, la flota superaba las 100 unidades y 150 tanques especializados, consolidando el relevo generacional con la incorporación a la operación de Guillermo y Rodrigo Hicks, hijos del directivo.
Con la llegada del nuevo milenio, Translesa y Traccosa figuraban como referentes en el corredor de América del Norte y Centroamérica, al ofrecer servicios bajo contratos de renta fija y fletes de granel líquido y seco.
A la par, la empresa obtuvo la certificación de calidad ISO-9000 y pioneras soluciones de visibilidad en tiempo real a través de su plataforma web para el seguimiento de embarques.
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En marzo de 2002, la partida física de Guillermo Hicks Hernández representó un punto de quiebre emocional e institucional. Recordado por sus colaboradores e hijos como un empresario comprometido, dejó consolidada una de las organizaciones de transporte más sólidas de México. El liderazgo fue asumido por sus hijos: Guillermo al frente de Traccosa y Rodrigo en la dirección de Translesa.
Un año más tarde, en 2003, las compañías renovaron su imagen corporativa y sentaron las bases para ofrecer soluciones logísticas integrales y hechas a la medida en el traslado de insumos peligrosos y no peligrosos.
La empresa se consolidó con un ritmo de crecimiento planificado, expandiendo sus líneas de negocio hacia el transporte de materiales peligrosos en carga seca y la movilización especializada de productos de grado alimenticio.
Su modelo de gestión se sostiene sobre dos pilares de seguridad y responsabilidad social:
- Capital humano capacitado y evaluado: programas de capacitación mensual obligatorios para los operadores, complementados con exámenes médicos, psicométricos y toxicológicos continuos.
- Respuesta a emergencias en ruta: una unidad propia y especializada en el control de derrames, fugas e incidentes con materiales peligrosos, diseñada para garantizar la integridad ambiental y la continuidad operativa en la red carretera nacional.
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