Volvo Buses presentó su visión sobre el futuro de la movilidad urbana, centrada en una combinación de electrificación, inteligencia artificial y sistemas avanzados de asistencia al conductor diseñados para reducir accidentes y mejorar la experiencia de pasajeros, peatones y ciclistas.
En el marco del 17 Congreso Internacional de Transporte de la Asociación Mexicana de Transporte y Movilidad (AMTM), Donovan Nieto, Gerente de Planeación de Producto e Inteligencia de Mercado de Volvo Buses México, dictó la charla «Seguridad activa en el transporte urbano: cómo Volvo está redefiniendo la protección de pasajeros, peatones y ciclistas».
El directivo destacó que la seguridad en el transporte público está entrando en una nueva era; explicó que, en la última década, la industria ha evolucionado de sistemas de seguridad reactiva -como cinturones de seguridad o frenos ABS- hacia una nueva generación de tecnologías preventivas capaces de anticipar riesgos y actuar antes de que ocurra un percance.
«Hoy ya no se trata solo de proteger al conductor y a los pasajeros, sino de cuidar todo el ecosistema urbano: peatones, ciclistas, motociclistas y automovilistas», dijo Donovan.
Indicó que, más allá del rastreo satelital, hoy es posible monitorear en tiempo real el desgaste de componentes como balatas o discos de freno, permitiendo programar mantenimientos predictivos y evitar fallas operativas.
Este ecosistema tecnológico forma parte del concepto «Ciudad Cero», impulsado por Volvo a nivel global y basado en tres objetivos: cero accidentes, cero contaminación y cero ruido.

Autobuses eléctricos, juegan papel clave
Donovan Nieto afirmó que los autobuses eléctricos juegan un papel clave. Además de eliminar emisiones directas de CO2 y partículas contaminantes, los vehículos eléctricos reducen significativamente la contaminación acústica y las vibraciones, mejorando entre 20% y 30% la percepción de confort para los usuarios.
En ese sentido, Volvo cuenta con VASP3 (Volvo Active Safety Package 3), una plataforma de seguridad activa de tercera generación, que desde 2025 forma parte del equipamiento estándar de sus autobuses urbanos eléctricos.
Este sistema, que incorpora una red de sensores de 360 grados, cámaras y radares ubicados en el parabrisas, defensa frontal, laterales y parte trasera del vehículo, tiene la ventaja de detectar peatones, ciclistas, motocicletas y otros vehículos para advertir al operador y, si es necesario, intervenir automáticamente.
Entre sus capacidades destacan:
- Detección de peatones con capacidad de detener completamente el autobús.
- Alertas progresivas: primero visuales en tablero, luego acústicas.
- Desaceleración automática si el operador no responde.
- Frenado autónomo controlado, diseñado especialmente para unidades urbanas, evitando maniobras bruscas que puedan afectar a pasajeros que viajan de pie.
En maniobras laterales, como giros a la derecha, los sensores también detectan bicicletas o vehículos en puntos ciegos, alertando al conductor y activando frenado preventivo si existe riesgo de colisión.
Resultados comprobados en Europa
Donovan Nieto destacó que esta tecnología ya opera en flotas europeas desde hace varios años y ha demostrado resultados concretos.
Según datos presentados, los sistemas de asistencia avanzada han permitido reducir entre 30% y 40% los accidentes urbanos, beneficiando tanto a la seguridad pública como a la eficiencia operativa de los transportistas.
Otro avance importante es la sustitución de espejos tradicionales por espejos digitales con cámaras laterales, que sobresalen apenas unos centímetros del vehículo. Además de reducir daños frecuentes en maniobras urbanas, estos sistemas mejoran hasta en 40% la visibilidad en condiciones adversas, como lluvia o conducción nocturna.
También representan un beneficio ergonómico para los operadores, al disminuir movimientos repetitivos del cuello y mejorar el campo visual.
El autobús, el transporte más eficiente
Durante la presentación, el directivo subrayó el papel del autobús como el medio más eficiente para mover personas dentro de una ciudad. Explicó que un autobús urbano puede transportar entre 80 y 120 pasajeros, lo que mejora significativamente la relación espacio-capacidad frente al automóvil particular, que en promedio transporta apenas 1.5 personas.
La compañía sostiene que combinar esta eficiencia con electrificación y seguridad avanzada es la fórmula para construir ciudades más limpias, silenciosas y seguras.
Actualmente, Volvo ofrece autobuses eléctricos urbanos desde 10 hasta 25.6 metros de longitud, incluyendo modelos articulados de 18 metros, todos equipados con estas nuevas tecnologías.
Te invitamos a escuchar el nuevo episodio de nuestro podcast Ruta TyT:














