La región del Pacífico enfrenta una situación de abasto débil de diésel y gasolinas que podría poner en riesgo el cumplimiento del Pacto Voluntario en las zonas afectadas, advierte un análisis de PETROIntelligence.
En el documento “Situación de abasto débil se acentúa en el Pacífico de México”, la consultora especializada en el sector gasolinero y el transporte de petrolíferos señala que, en algunas zonas del Pacífico mexicano, las condiciones meteorológicas, particularmente el mar de fondo, agravan esta situación al restringir las descargas marítimas y obligar a recurrir a terminales más lejanas.
El análisis señala que un ejemplo de esta situación se presenta en Mazatlán, donde, desde el 2 de octubre, las restricciones al suministro han obligado a recurrir a la terminal de Topolobampo. Esto ha incrementado las distancias de traslado y los tiempos de entrega, con sobrecostos de flete de entre 0.65 y 0.90 centavos por litro.
“Estos costos adicionales reducen el margen de las estaciones y ponen en riesgo el cumplimiento del Pacto Voluntario en las zonas afectadas”, advierte el análisis.
Además de la presión sobre los costos derivada de las condiciones meteorológicas, se presenta otra situación igualmente grave: como ocurrió en 2022, el diésel es más barato en México que en Estados Unidos. Esta diferencia incentiva a los consumidores estadounidenses a abastecerse en territorio mexicano y aumenta la demanda sobre un sistema de suministro que ya enfrenta presiones.
Presiones para mantener los precios
Desde marzo pasado, el Pacto Voluntario firmado por gasolineros y el Gobierno federal se extendió al diésel ante el incremento de los precios internacionales de los combustibles.
Como parte de este acuerdo, el precio máximo de las gasolinas se ubica en 24 pesos por litro, mientras que el del diésel es de 27 pesos.
En este contexto, Petróleos Mexicanos (Pemex) ha contenido sus precios, lo que ha dificultado la competencia para los proveedores privados.
De acuerdo con el análisis de PETROIntelligence, de abril a octubre, los precios de los proveedores privados han superado los de Pemex hasta en 4.86 pesos por litro de gasolina regular, 3.72 pesos por litro de gasolina premium y 2.76 pesos por litro de diésel.
Esta diferencia, agrega el documento, ha incentivado a las estaciones a adquirir mayores volúmenes de combustible de Pemex, lo que, a su vez, ha incrementado la presión sobre su capacidad de suministro y contribuido a las condiciones de abasto débil.
Mejorar la logística
Ante este escenario, PETROIntelligence urgió a acelerar la resolución de nuevos permisos de transporte para ampliar la capacidad de traslado y atender la creciente demanda.
También recomendó mejorar la coordinación logística de Pemex mediante la anticipación de restricciones portuarias y la coordinación de inventarios, despachos y terminales alternativas.
Otra propuesta consiste en revisar la disponibilidad y distribución regional de la capacidad de almacenamiento estratégico para fortalecer la respuesta ante interrupciones del suministro marítimo y reducir la dependencia de traslados más largos.
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