En 2025, el 37% de las empresas midió la huella de carbono de su logística, cifra que en 2023 se colocó en el 16 por ciento, revela el 4º Estudio Nacional de Indicadores Logísticos.
Este análisis, realizado por #SoyLogístico, Logística de México (LDM) y EGADE Business School del Tecnológico de Monterrey, calificó este hecho como “un avance histórico en la agenda ambiental”.
Durante la presentación de resultados, José Ambe, CEO de LDM, destacó que durante dos años, el 84% de las empresas encuestadas no tenían idea de lo que era la medición de huella de carbono.
“Pero eso se ha reducido significativamente a un 63% ¿Qué quiere decir esto? Hay casi un 40% de las empresas encuestadas que ya están preocupándose por el tema medioambiental (…) Así que esto ya no es un buen deseo, ya no es una moda, ya se convierte en una realidad”, compartió.
“La conclusión del tema de la medición de emisiones es que las empresas lo tendremos que hacer por las buenas o por las malas”, comentó Ambe, en entrevista para TyT.
El experto compartió tres puntos clave que están impulsando esta tendencia:
- Las empresas que cotizan en bolsa deben reportar indicadores relacionados con sus emisiones.
- Los clientes, especialmente las grandes cadenas de autoservicio y tiendas departamentales, exigen a sus proveedores medir y controlar sus emisiones.
- Las autoridades gubernamentales incrementan gradualmente los requerimientos relacionados con las emisiones.
José Ambe declaró que no le sorprendería que en una próxima edición de este estudio la cifra incremente aún más.
El análisis de este año detalla que los sectores de servicios logísticos y manufactura fueron los que reportaron con mayor frecuencia medir este indicador, entre las más de 160 empresas encuestadas.
En contraste, las industrias automotriz y del sector salud/farmacéutico son las que tienen los más bajos porcentajes de empresas que miden su huella de carbono.
El análisis señala que, aunque todavía existe una brecha considerable para alcanzar una adopción generalizada en toda la industria, el crecimiento registrado este año indica un compromiso gradual hacia la sostenibilidad, permitiendo a las organizaciones identificar ineficiencias operativas y anticiparse a futuras regulaciones globales.

Medición de la huella de carbono y madurez como organización
De acuerdo con el estudio, la disposición a medir la huella de carbono durante 2025 refuerza la relación directa entre el tamaño de la organización y la adopción de prácticas de sostenibilidad.
Y es que se observa que las empresas de mayor escala, específicamente aquellas con facturaciones superiores a los 10,000 mdp, han incrementado drásticamente su participación en este monitoreo, alcanzando un nivel de adopción del 75 por ciento.
Agrega que este comportamiento sugiere que las grandes empresas continúan liderando la gestión ambiental, posiblemente impulsadas por requisitos más estrictos de inversionistas y mercados internacionales.
Por el contrario, en los segmentos de menor facturación persiste una brecha notable, lo que revela que la capacidad técnica y la prioridad asignada a la medición de emisiones siguen concentradas en las organizaciones con mayores recursos y estructuras globales.
Datos clave
La encuesta aborda la medición de este indicador entre las diferentes industrias considerando:
- Transporte propio
- Transporte tercerizado
- Proceso productivo
- Transformación
- Centro de distribución
- Actividades comerciales
José Ambe recomendó conocer este estudio para comparar, saber si otras empresas del mismo sector están haciendo algo similar o si tiene que empezar a medir algo en particular, “ya sea que nos lo pidan nuestros clientes, ya sea que nos lo pidan nuestros accionistas o ya sea que nos lo exija nuestro Gobierno”, dijo.
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