La operación de los vehículos pesados solía ser una labor que se heredaba de padres a hijos o que se iba aprendiendo entre familiares y amigos; con el paso de los años, el cambio generacional y los grandes desafíos que enfrentan los conductores, ahora son las propias empresas de autotransporte las que se encargan de desarrollar a su capital humano.

Acerca de este tema, Erika Sánchez Soto, Gerente de Marca RC Control en Recurso Confiable, habló a detalle en el episodio más reciente de nuestro podcast Ruta TyT. La especialista compartió que el hecho de que las compañías sean las que asuman la responsabilidad de capacitar a su personal les permite poner énfasis en los aspectos que quieren resaltar, brindar mayor vigilancia, inculcar desde un inicio los principios y valores de la organización y tener mayor control de la calidad del talento que siembran en el sector. 

Erika Sánchez destacó que la capacitación debe ser continúa, para mantener a los operadores actualizados con base en las nuevas tecnologías, regulaciones y técnicas de manejo; atender las áreas de oportunidad que presenten en sus evaluaciones y seguir desarrollando sus habilidades. No obstante, dijo, al cabo de un periodo inicial de entre seis y 12 meses, es posible que los conductores comiencen a integrarse a las actividades de la empresa para ir tomando la confianza y experiencia que requieren.

Como parte de las recomendaciones ofrecidas por la experta, se encuentra el hecho de que las empresas de autotransporte tengan muy claros los objetivos de la capacitación impartida, los indicadores de desempeño que tomarán en cuenta para medir la efectividad de sus programas y brindar el seguimiento óptimo a su personal para promover un óptimo resultado.

Te invitamos a escuchar el nuevo episodio de nuestro podcast Ruta TyT: 

Manifestó que entre los principales retos que las empresas pueden experimentar en este proceso está el tema económico, pues la capacitación trae consigo una importante inversión para contar con los instructores necesarios y la infraestructura para garantizar una preparación adecuada.

De igual forma, dijo, es necesario tener en cuenta la curva de aprendizaje y la responsabilidad que implica asumir la formación de nuevos valores que se integrarán a la operación de los vehículos pesados. 

En los últimos años, la participación de la mujer ha ido cobrando relevancia en este sector, lo que de acuerdo con la especialista de Recurso Confiable, ha requerido la apertura de las empresas y la atención en aspectos que privilegien condiciones seguras y favorables para que las operadores desempeñen su labor.  

Otro aspecto que hay que tomar en cuenta es la salud mental de las y los operadores, Erika Sánchez expresó que es un tema al que debe dársele mayor apertura, pues incide directamente en el desempeño del personal. 

Al respecto, sostuvo que es importante que las empresas apuesten por profesionales que brinden apoyo psicológico a los operadores y que todo el personal que está en contacto con ellos tenga la empatía para detectar señales de alerta de que algo no anda bien, pues muchas veces, los conductores no tienen la apertura para expresar sus emociones o inquietudes pues lo ven como un signo de debilidad. 

Sin embargo, dijo, es clave atender de forma oportuna problemas de estrés, ansiedad o situaciones que afecten su concentración y bienestar, a fin de que puedan realizar su trabajo de forma óptima y con la atención que esta labor demanda para evitar los accidentes y riesgos de trabajo. 

Otro de los temas abordados por la especialista en este episodio del podcast es la convivencia entre los  nuevos operadores y aquellos que ya suman varios años de experiencia. La clave, compartió Erika Sánchez, es promover una buena sinergia en la que cada generación pueda aportar sus principales atributos.

De los nuevos valores, la experta destacó su gusto por la tecnología, su facilidad para interactuar con las apps y las herramientas digitales; así como el balance que buscan promover entre su labor y la vida personal. 

En tanto, los operadores de mayor antigüedad pueden aportar su experiencia y su amplio conocimiento de las rutas y de la labor que realizan, así como su habilidad que han desarrollado para identificar situaciones de riesgo y por supuesto la pasión que sienten por el autotransporte.