Para lograr una conducción segura en los operadores de vehículos comerciales se requiere una combinación estratégica de retroalimentación presencial y dirigida por el administrador de flota, aprendizaje autodirigido, capacitación basada en Inteligencia Artificial (IA) y reconocimiento estructurado.
Lo anterior se desprende de un informe del Departamento de Ciencias de la Computación y Laboratorio de Diseño de la Escuela de Ingeniería Jacobs de la UC San Diego, patrocinado por Lytx para comprender mejor la investigación que sustenta los métodos de coaching. Se trata de la revisión académica más completa sobre modelos de coaching utilizados en flotas comerciales.
De acuerdo con la investigación, el coaching personalizado, dirigido por el administrador, sigue siendo el método más eficaz para un cambio de comportamiento sostenido. Sin embargo, los resultados escalables se logran mejor cuando la retroalimentación humana se combina con alertas en la cabina y sistemas de autoevaluación.
En ese sentido, el estudio reveló que un 24% de los entrevistados mejoraron en el comportamiento al volante cuando se utilizó el coaching dirigido por el administrador en comparación con métodos pasivos, mientras que hubo un 50% de reducción en incidentes peligrosos tras una única sesión de autoevaluación de 10 minutos en una prueba de campo: además, se presentaron mejoras significativas en siete de 12 comportamientos de conducción observados directamente tras el coaching dirigido por el administrador.
Oliver Temple, Director Regional Sénior para EMEA y APAC de Lytx, y miembro de la Unión Internacional de Transporte por Carretera (International Road Transport Unión, IRU), explicó que un coaching eficaz no se trata de elegir entre humanos o máquinas, sino de hacer que cada uno sea más inteligente juntos.
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Innovación ayuda a proteger un mundo en movimiento
De acuerdo con Oliver Temple, a medida que se acelera la demanda global de soluciones para flotas más inteligentes, seguras y eficientes, la innovación ayuda a proteger un mundo en movimiento. «Nos impulsan las flotas que priorizan la telemática y desean incorporar video, manteniendo la seguridad como prioridad».
En ese sentido, el estudio recomienda:
- Sesiones breves y regulares de coaching presencial para maximizar la participación del operador.
- Reconocimiento positivo que se integrará cuidadosamente en los programas de coaching de riesgos.
- Modelos de coaching lo suficientemente flexibles y variados para atender tanto a operadores de alto riesgo como a operadores de alto rendimiento, así como a operadores nuevos y experimentados.
- Sistemas basados en IA para clasificar, escalar y personalizar las sesiones de coaching.
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Urgente necesidad de contar con sólidas estrategias
El informe concluye que, si bien el coaching personalizado y dirigido por el administrador sigue siendo el método más eficaz para un cambio de comportamiento sostenido, los resultados escalables se logran mejor cuando la retroalimentación humana se complementa estratégicamente con alertas automatizadas en la cabina y sistemas de autoevaluación como los que ofrece Lytx.
«Aproximadamente el 92.6% de los accidentes automovilísticos se atribuyen a factores humanos, como el exceso de velocidad, la distracción, la fatiga y los errores de juicio, lo que subraya la urgente necesidad de contar con sólidas estrategias de educación vial y modificación del comportamiento», afirmó Nadir Weibel, Investigador Principal y Profesor del Departamento de Ciencias de la Computación e Ingeniería y Laboratorio de Diseño de la Universidad de California en San Diego.
Si bien el estudio aboga por un reconocimiento positivo estructurado y específico, advierte contra la dependencia excesiva de los elogios en los sistemas de retroalimentación para operadores, especialmente para los operadores más arriesgados.
«Un reconocimiento positivo excesivo puede afectar negativamente el rendimiento del operador, especialmente para los operadores más arriesgados», afirmó Weibel. «Y la ausencia de interacción humana en tiempo real puede resultar en una menor participación, una menor confianza en el sistema y, en última instancia, en la pérdida de resultados de seguridad».
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