Conocedores de las necesidades de cada transportista y de cada flota, la experta de Cummins, Amairani García, expuso la importancia de la transición de emisiones en vehículos de transporte de pasajeros, destacando su impacto en el crecimiento y modernización de las flotas.

Al presentar la conferencia «Cummins en el presente. Transición de emisiones», en el marco de Expo Foro Movilidad 2026, la Ejecutiva de ventas explicó que, en las flotas de transporte, el motor juega un papel importantísimo en la reducción de emisiones toda vez que se convierte en un aliado para completar el círculo virtuoso entre emisiones, economía y soluciones.

Amairani García señaló que las unidades de transporte tienen que estar recorriendo los caminos diariamente y de forma continua, lo que impacta en el aire que estamos respirando pero también tiene un impacto en las emisiones; sin embargo, actualmente las normativas son muy estrictas en materia de óxidos de nitrógeno y emisión de partículas.

«La Ciudad de México es un claro ejemplo, somos de los principales que ponen en pie este tipo de cumplimiento de normativas. También quiere decir que se exigen operaciones más responsables por parte de aquellos usuarios finales», comentó.

La especialista ejemplificó que, un claro ejemplo de este tipo de cumplimiento normativo se da en los corredores urbanos, aquellos donde ya se exige cierto estándar de motor y cumplir con ciertas normas de emisiones. «Además, esto quiere decir que la tecnología que decidamos hoy, va a repercutir directamente en el mañana. El motor se centra en el medio de todo este reto».

Tecnología reduce las emisiones

Amairani García destacó que actualmente la tecnología ha avanzado «increíblemente a través de los años. No vamos lejos, tan solo en esta expo tenemos el museo, pequeño museo de unidades viejas y lo que estamos presentando ahora hoy en día».

«No cabe duda que, en efecto, ha avanzado la tecnología. Y es la pregunta clave es: ¿cómo elegimos esta tecnología correcta para cada ruta, para cada tipo de necesidad?

Detalló que una de las normas que regulan las emisiones es la NOM-044, que establece el límite de las emisiones de motores diésel nuevos en unidades pesadas, la cual aplica a camiones y autobuses y se basa en estándares internacionales como Euro y EPA.

«Lo que nos dice la NOM-044 es la línea limitante que tenemos, hablando de los autobuses y de los motores. ¿Qué implica esta limitante? El uso del diésel de Ultra Bajo Azufre. El diésel UBA hace referencia a un diésel que tiene como máximo 15 partes por millón de azufre. ¿Qué quiere decir esto?, pues en palabras sencillas, es que el diésel no debe ser ácido, y también viene de la mano el desarrollo de tecnologías como el postratamiento», afirmó.

En ese sentido la aplicación de la NOM-044 tiene un impacto relevante en las flotas, pues va de la mano con la renovación de unidades, la disponibilidad del diésel UBA y un menor riesgo en restricciones.

«Esta norma no es un número que obtuvieron de la nada, esta norma se basa en los estándares más estrictos que tenemos hoy en día. Estos estándares van endureciendo la norma conforme va avanzando el tiempo. Es decir, cuando la norma sube de nivel, el motor, en consecuencia se hace más limpio», añadió.

¿Qué tecnología es la adecuada?

La especialista de Cummins comentó que, uno de los requerimientos de motores más modernos es el acceso al diésel adecuado, así como a estaciones de servicio que tengan disponibilidad del combustible, y de talleres que estén especializados en esas tecnologías.

La adopción de motores más eficientes también se traduce en decisiones concretas para las flotas que, además, beneficia la productividad, el ahorro de combustible y el cumplimiento medioambiental.

En este punto, Amairani García detalló que Cummins cuenta con una amplia gama de motores muy avanzados, como el F3.8 y el B67. El primero, por ejemplo, se trata de un motor de cuatro cilindros, con potencia de 150 a 210 caballos y que cumple con la normativa de emisiones Euro 6.

En tanto, el motor B6.7 es más grande y está diseñado para aplicaciones más exigentes, donde se requiere un poco más de carga y un poco más de distancia.

«Ahora, una pregunta muy importante: ¿Cuándo El F3.8 y cuando el B6.7, es una pregunta que me hacen muy seguido. Cada operación es un mundo, y justamente Cummins se encarga de ofrecer esas soluciones a cada mundo, a cada tipo de operación», precisó.

El gas como alternativa

Por otra parte, también existen tecnologías alternativas al diésel que, en el caso de los motores se ejemplifican con el modelo B6.7N, donde la «N» final evidencia que se trata de un motor a gas natural.

En este caso, el gas representa un ahorro pues el costo comparado con el diésel es mucho menor. «En pocas palabras: el gas no reduce el 100% los gases contaminantes; ¿los limita? sí, pero dentro del marco regulatorio».

«La intención de mostrarles este ejemplo de estos motores no es que decirles: ‘Oye, ya no compres unidades a diésel, no tengas un motor a diésel solamente, ten también un motor a gas’. No, más bien es que ustedes puedan notar que puede haber una transición lenta y acompañada en este cambio de motor, en este cambio de combustible con tecnología alternativa», dijo. Amairani García.

«Por un lado tenemos motores a diésel que, en efecto, cumplen con las normativas ambientales más estrictas establecidas hoy en día y que son la solución para muchísimas operaciones; y por otro lado también tenemos las unidades a gas natural», añadió la experta, al tiempo que concluyó que cualquiera de las dos tecnologías las maneja Cummins con los más altos estándares de eficiencia, por lo que invitó a los transportistas a conocer más sobre el tema.

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