La mensajería y paquetería han perdido dinamismo dentro de la economía nacional, mientras que las ventas por internet mantienen un crecimiento de doble dígito en México. Aquí, expertos ven la necesidad de una evolución en el servicio para la última milla.

En el primer trimestre de 2026, el Producto Interno Bruto (PIB) de los servicios de mensajería y paquetería cayó 7.3% a tasa anual, luego de que en 2025 registró un retroceso acumulado de 1.6%, de acuerdo con estimados propios obtenidos de Cuentas Nacionales del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

En contraste, el valor del comercio electrónico (eCommerce) creció 19.2% durante 2025 respecto al año previo. Este avance posicionó a México como el octavo mercado de comercio electrónico más importante del mundo, de acuerdo con la Asociación Mexicana de Venta Online (AMVO).

Aunque los servicios de mensajería y paquetería mantienen una estrecha relación con el comercio electrónico, el desempeño de ambos sectores dentro de la economía mexicana avanza a ritmos distintos. De acuerdo con especialistas, diversos factores están impulsando una transformación en los modelos de distribución de última milla.

Uno de ellos es que los servicios tradicionales de mensajería y paquetería se han convertido en una alternativa costosa para las empresas de comercio electrónico.

Necesitan evolucionar hacia un esquema distinto de paquetería para la última milla y no lo han visto», asegura en entrevista con TyT Arturo Frías, experto en logística.

Tienen que evolucionar con otro tipo de integración de costos y de equipamiento, utilizando bicicletas, motocicletas y unidades pequeñas, incluso eléctricas, para reducir costos. Sus servicios deben ser más light, con menos activos y con unidades operando las 24 horas«, detalla.

Opciones más asequibles

Otro factor que está desacelerando el crecimiento de la mensajería y la paquetería es que cada vez más empresas de comercio electrónico están desarrollando sus propias capacidades de distribución.

Están generando su propia carga y realizando sus propias entregas, lo que implica que ya no requieren los servicios de las grandes empresas de paquetería», comparte un empresario dedicado a la última milla.

Sobre este punto, Arturo Frías explica que diversas plataformas de marketplace están creando empresas propias para realizar el reparto de última milla o, en su defecto, subcontratan a proveedores que ofrecen este servicio a un menor costo.

Este modelo ha dado paso a nuevos esquemas de transporte y distribución, en los que repartidores se registran para recibir mercancía en sus domicilios y distribuirla de inmediato en un radio de pocas cuadras. De esta forma, personas que se desplazan en motocicleta o bicicleta pueden entregar entre 60 y 80 paquetes diarios en zonas estratégicas, lo que permite reducir los costos logísticos entre tres y cuatro veces.

El experto detalla que hace cinco o seis años, cuando el eCommerce inició un ‘boom’, las plataformas se enfocaron en el marketing y las ventas, mientras que la mensajería y paquetería resolvieron la parte logística; sin embargo, con el paso de los años, los generadores de carga requieren nuevos modelos que impliquen menores costos de entrega. Este factor ha diversificado el mercado. 

En Cuentas Nacionales, el Inegi considera la actividad de la mensajería y paquetería local foránea, y es esta última donde se concentra el mayor peso de la actividad. En general, este servicio se mantiene fuerte, pues su PIB creció 39.8% en el primer trimestre del año, respecto a igual periodo de 2019. 

Además, los números negativos en su PIB llegan después de reportar seis años consecutivos de crecimiento, y que la pandemia potencializó de forma particular en 2020, 2021 y 2022. 

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