A unos meses de la temporada alta, la naviera Maersk mostró preocupación por los tiempos de inspección en las aduanas de los puertos mexicanos, aunado a la falta de una comunicación y coordinación efectiva con las autoridades, lo que se convierte en un cuello de botella para el movimiento de carga.
Lidia Linares, Port Operations Manager de Maersk México, expresó que no es un problema exclusivo de la naviera, sino de todas las líneas que operan, principalmente en el Puerto Manzanillo, donde han tenido situaciones complicadas con la inspección de carga por parte de la Aduana.
Nadie dice que no se revisen, eso es el mandato de autoridad y no hay ningún problema. Lo que nos preocupa es que no hay coordinación ni comunicación, digamos, estrecha o estructurada y nos preocupa el tema de que se quede mucho tiempo la carga ahí en inspección.
Al participar en el Décimocuarto Encuentro de Negocios de Port Community Lázaro Cárdenas, destacó que la autoridad aduanera tiene toda la competencia para solicitar todas las inspecciones que necesite, pero tiene que ser algo ágil.
Detalló que en promedio los contenedores pueden estar 15 días o más sin liberarse, cuando un tiempo ideal es de 8 días, sino comienza a elevarse el costo logístico con los almacenajes.
En este sentido, la encargada de la operación en México de Maersk señaló que esta situación es complicada porque los clientes piden información y para ellos lo importante es que exista trazabilidad o esa visibilidad, que ese proceso de inspección sea claro para todos.
Ejemplificó que Maersk tiene un promedio de 300 contenedores que están en inspección y no saben cuándo se van a liberar.
Planes para México
Maersk, la segunda naviera con la flota más relevante de contenedores a nivel mundial, de acuerdo con el sitio especializado, Alphaliner, tiene como plan aprovechar la infraestructura portuaria de México, específicamente en el Puerto de Lázaro Cárdenas para convertirlo en un hub para los contenedores en transbordo, aquellos que tienen como destino un puerto en otro país.
La meta es aprovechar los recursos del Grupo A.P. Moller – Maersk que también opera la terminal de contenedores de APM Terminals en el Puerto de Lázaro Cárdenas, aunado a la operación de la alianza Gemini.
Linares destacó que el Puerto de Lázaro Cárdenas tiene el mayor calado, no solo en México sino en América Latina, por lo que el objetivo del grupo es aprovechar esos recursos.
Recientemente, APM Terminals anunció que adelantó ocho años la Fase III para la ampliación de su terminal en Lázaro Cárdenas, con una inversión de 350 millones de dólares.
Con la ampliación del muelle de APM Terminals que permitirá atender a los buques más grandes, Lázaro Cárdenas es y será un puerto estratégico para la operación de Maersk en América Latina, sostuvo la directiva, por ello hizo énfasis en que las Aduanas deben hacer una inspección más ágil de la carga.
“Nosotros vamos a seguir tocando las puertas con la Aduana Central o con la Aduana local”.
Sobre la respuesta a esta demanda, Linares agregó:
Las autoridades siempre los han recibido bien, no, nos podemos quejar, nos han recibido bien, nos han escuchado, pero hemos visto poco avance. Nos dicen que sí, que lo están viendo, que lo están revisando, que están viendo cómo invierten más recursos, etc, pero dice el refrán que el que espera, desespera.
Te invitamos a escuchar el reciente episodio de nuestro podcast Ruta TyT:












