Con el objetivo de demostrar las condiciones extremas que enfrentan las piezas automotrices durante su trayecto alrededor del mundo, Ford llevó a cabo una prueba poco convencional: colocar 1,000 pelotas saltarinas dentro de su maquinaria de simulación de transporte.
Este singular ejercicio permitió observar el movimiento constante, los impactos y la vibración que experimentan los componentes antes de llegar a las plantas de ensamblaje.
La prueba se realizó en el Centro de Diseño y Pruebas de Equipos de Envío (SEDTC, por sus siglas en inglés), una instalación ubicada cerca de Dearborn, Michigan, donde se evalúan piezas y componentes mediante una mesa vibratoria de cinco ejes y un trineo de impacto horizontal de 12 metros. Ambos equipos permiten simular el transporte por carretera, ferrocarril, aire y mar.
Ford precisó que estas simulaciones replican escenarios reales como baches y caminos en mal estado, factores que, de no considerarse, podrían generar retrabajos costosos o incluso interrupciones en la producción.
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Embalaje como solución
Más allá de proteger piezas, el embalaje se ha convertido en una herramienta estratégica dentro de Ford. El equipo de Planificación de Materiales y Logística trabaja para optimizar costos de transporte, influir en la calidad de la fabricación e identificar oportunidades de mejora a lo largo de la cadena de suministro.
“Nos gusta decir que resolvemos desafíos de diseño, manufactura y logística usando el embalaje como lenguaje”, dijo Todd Chesna, Gefrente de Ingeniería de Embalaje en Ford Motor Company, quien destaca que su equipo también contribuye a iniciativas corporativas como Cero Residuos al Vertedero.
Dentro del SEDTC se resguarda una amplia biblioteca de datos de rutas reales, recopilados durante décadas mediante grabadoras instaladas en vehículos Ford. Esta información permite condensar trayectos de varios días en simulaciones de apenas minutos, reproduciendo con alta precisión las fuerzas que enfrentan las piezas durante su traslado.
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Contar con estas instalaciones, inauguradas en 1994, en su arsenal de pruebas permite a los equipos de Ford obtener datos el mismo día, en lugar de esperar los resultados de un centro de pruebas externo. Aunque hay equipos similares de Ford en otras regiones, el grupo con sede en Dearborn se encarga de probar gran cantidad de piezas simulando diversos métodos de envío.
A medida que evolucionan los programas y las piezas de Ford y Lincoln, también lo hacen sus contenedores de envío. Chesna y su equipo colaboran con el equipo de fabricación aditiva de Ford para crear prototipos de nuevas bandejas y estantes antes de encargar las versiones definitivas a los proveedores.
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