Bosch anunció una inversión de hasta 2,000 millones de dólares (mdd) para transformar su planta de Roseville, California, en un centro de producción de semiconductores de carburo de silicio (SiC), una tecnología considerada estratégica para la electrificación del transporte y aplicaciones industriales.
Como parte del proyecto, la empresa firmó un acuerdo con el Departamento de Comercio de Estados Unidos para recibir hasta 225 mdd en financiamiento directo a través del Programa CHIPS.
Bosch explicó que la planta de Roseville tiene más de 40 años de experiencia en la fabricación de semiconductores; ahora está experimentando una profunda transformación para convertirse en una instalación que produce y prueba semiconductores de SiC con procesos y equipos de última generación.
Bosch también anunció el inicio de la producción de muestras en Roseville, con el objetivo de producir sus primeros chips comerciales en obleas de 200 milímetros, basados en la innovadora tecnología SiC de Bosch, en 2026.
«El inicio de la producción de muestras y nuestro acuerdo con el Departamento de Comercio representan un hito para brindar a nuestros clientes locales lo que han solicitado: fabricación localizada en Estados Unidos», declaró Paul Thomas, presidente y director ejecutivo de Bosch en Norteamérica.

Nueva línea de producción
Como parte de su inversión en la manufactura estadounidense en la planta de Roseville, Bosch ha desarrollado un nuevo espacio de sala limpia y una línea de producción de alta tecnología para chips de carburo de silicio.
Bosch destacó que los semiconductores SiC ofrecen ventajas frente a los chips convencionales de silicio al soportar mayores voltajes y temperaturas, además de mejorar la eficiencia energética. Estas características permiten incrementar la autonomía de los vehículos eléctricos, acelerar los tiempos de recarga y reducir el tamaño de los componentes electrónicos.
La compañía alemana también prevé fabricar en Roseville sus chips de carburo de silicio de tercera generación, que ofrecen hasta un 20% más de rendimiento respecto a la generación anterior. Desde que inició la producción de esta tecnología en 2021, la compañía ha suministrado más de 60 millones de chips SiC a clientes de todo el mundo.
Además de su aplicación en la movilidad eléctrica, los semiconductores de carburo de silicio tendrán un papel relevante en sectores como la energía industrial y los centros de datos, donde contribuyen a mejorar la eficiencia en la conversión de energía y a reducir las necesidades de refrigeración, un aspecto cada vez más importante ante el crecimiento de las cargas de trabajo de inteligencia artificial.
Como parte de su estrategia de expansión, Bosch planea invertir hasta 7,500 mdd en sus operaciones en Estados Unidos hacia 2031. La planta de Roseville, que actualmente emplea a más de 300 personas, también recibirá inversiones para el desarrollo de talento especializado en semiconductores mediante programas de capacitación y apoyo a instituciones educativas de la región, fortaleciendo así el ecosistema de manufactura avanzada en el país.
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