La industria automotriz de México, representada por productores de vehículos ligeros y pesados, así como por la red de distribuidores, firmó la Declaración de Quito, un acuerdo en el que participan 10 países de América Latina y que busca establecer una hoja de ruta para impulsar un sector con mejores condiciones comerciales, regímenes tributarios más eficientes y mayor sostenibilidad, entre otros objetivos.
Durante el Congreso Latinoamericano Automotriz CLAM 2026, celebrado los pasados 13 y 14 de mayo en Quito, Ecuador, representantes de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA), la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (ANPACT) y la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA) participaron en este acuerdo orientado a la generación de información sectorial, el intercambio de buenas prácticas y el desarrollo de políticas públicas en favor de la industria, informaron en un comunicado.
En el documento signado reconocen que la integración de la región latinoamericana es fundamental para su desarrollo frente a las transformaciones del comercio global, avanzar hacia una carga impositiva razonable, combatir prácticas comerciales desleales por parte de nuevos participantes del mercado, fomentar la formalización y buscar la eliminación de barreras arancelarias que dificultan el comercio entre naciones”, expuso la industria automotriz instalada en México.
El objetivo de la Declaración de Quito es garantizar la competitividad de la industria automotriz, proteger a los consumidores y asegurar el cumplimiento de los estándares de seguridad, además de reducir los niveles de emisiones contaminantes.
Entre sus propuestas se encuentra que el régimen tributario aplicable a los vehículos en los países latinoamericanos sea razonable, coherente y previsible, alineado con los objetivos de crecimiento económico, formalización y renovación del parque vehicular.
Una carga tributaria excesiva, o una estructura impositiva que penalice la formalidad, restringe a la ciudadanía la posibilidad de acceder a vehículos con tecnologías más avanzadas y de menor impacto ambiental”, expone el documento fechado el 14 de mayo.
Los representantes de los 10 países firmantes, incluidos Ecuador y Argentina, se comprometieron a respaldar políticas públicas que impulsen el cuidado del medio ambiente, la seguridad vial y la productividad, mediante la renovación del parque vehicular con incentivos fiscales y financieros para la adquisición de unidades nuevas, más seguras y de menores emisiones.
Con la firma de la Declaración de Quito también se promueve el desarrollo de sistemas de transporte público formales y de bajas emisiones, articulados con la movilidad individual bajo una lógica integrada de transporte urbano e interurbano, que contribuya a la calidad de vida y a la equidad social en la región.
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