La automotriz Stellantis impulsa el desarrollo de su infraestructura eléctrica en México para elevar la producción de vehículos eléctricos, destacó Noé Treviño, responsable de compras de la compañía.
“En la parte de la electromovilidad estamos impulsando el crecimiento de la infraestructura tanto aquí en México como en otras partes de Latinoamérica”, dijo durante el panel “La batalla por el dominio de la electromovilidad: el ascenso de la nueva era de los vehículos eléctricos”, realizado en el Neuron Automotive Forum 2026.
En el evento, donde participaron directivos de automotrices, empresas proveedoras del sector y especialistas, Treviño explicó que la electrificación involucra no solo a los vehículos, sino también a la infraestructura, la energía y la capacidad de los proveedores para producir nuevos componentes.
“Hay que tomar en cuenta que para poder producir vehículos eléctricos primero debemos tener el suministro para abastecerlos y eso incluye la energía y que los proveedores tengan la capacidad para manejar este tipo de nuevas piezas de cada uno de los automóviles”, resaltó.
En el caso de México, el directivo precisó que la automotriz desarrolla un parque solar dentro de las instalaciones de su planta Saltillo Complex, el cual generará energía eléctrica a partir de la radiación solar que se destinará principalmente al consumo de la fábrica.
La planta tiene 54,000 placas fotovoltaicas que generan alrededor de 36 MW pico.
Este proyecto de infraestructura eléctrica se desarrolla junto con Leapmotor, su marca de autos eléctricos que adquirió hace unas semanas. La startup china, fundada en 2015, cerró desde 2024 un acuerdo global con Stellantis mediante el cual la automotriz es responsable de la comercialización y del servicio posventa de sus autos fuera de China.
Treviño comentó que con la adquisición de la empresa asiática se prevé impulsar el mercado de autos eléctricos en México.

Demanda del mercado de eléctricos
Sobre la demanda de autos eléctricos en México, el directivo de Stellantis consideró que la estrategia de electrificación debe responder a las preferencias reales del mercado y no simplemente replicar tendencias de Europa o Estados Unidos.
En este sentido, advirtió que México mantiene una fuerte cultura alrededor de los motores de combustión, por lo que la transición hacia los eléctricos será gradual.
Respecto a la proveeduría, identificó como una de sus principales preocupaciones la capacidad de los proveedores para transformar sus líneas de producción y adaptarse a la demanda de componentes para vehículos eléctricos.
Para Stellantis, la transición eléctrica requiere desarrollar simultáneamente vehículos, proveedores, infraestructura y energía; de lo contrario, la industria podría no tener tiempo suficiente para adaptarse antes de 2030, año meta que determinó el Gobierno federal para incorporar 32,475 MW de nueva capacidad eléctrica y alcanzar un 38% de generación con fuentes limpias.
Actualmente, la automotriz de origen estadounidense fabrica dos marcas con modelos híbridos o eléctricos en sus complejos de producción en México: Jeep, en su planta de Toluca, y Ram, en su complejo de Saltillo.
Durante el panel, el directivo de Stellantis estuvo acompañado por Ramón Ruvalcaba, Director of Supply Chain en Kasai; Rodrigo Ramos, EV Manager en BYD Trucks; Jazmín Hernández, CEO de Alles Corporativo; y Vania Terrones, gerente de vehículos eléctricos en JAC México.
Los representantes del sector coincidieron en que la discusión sobre electromovilidad en México ya no gira únicamente en torno a cuántos vehículos eléctricos se venderán, sino a si el país será capaz de construir a tiempo el ecosistema energético, industrial, tecnológico, financiero y de talento que necesita esta transición.
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