Treinta CEOs de empresas fabricantes de remolques en Europa se unieron para firmar una petición conjunta instando a la Comisión Europea y al Parlamento Europeo a revisar y ajustar el Reglamento 2024/160 de la Unión Europea (UE), referente a las normas de emisiones de CO2 para vehículos pesados.
Los directivos señalaron que sus empresas, que normalmente compiten por los mismos clientes y contratos, esta vez se unieron en una sola voz y un solo mensaje: apoyar los objetivos climáticos de la UE, pero adviertendo que las normas actuales podrían aumentar las emisiones en lugar de reducirlas.
De acuerdo con los CEOs, el problema radica en que el Reglamento 2024/1610 extiende las normas a los remolques, a pesar de que éstos no emiten CO2 directamente.
Los firmantes argumentan que el software de simulación desarrollado por la Comisión Europea para calcular las emisiones: VECTO (Vehicle Energy Consumption Calculation Tool) no refleja la realidad operativa del autotransporte europeo, su diversidad de aplicaciones, la carga útil real y los requisitos de carga, ni el aumento de unidades motrices de cero emisiones.
Su principal advertencia es que, para cumplir los objetivos, los fabricantes podrían verse obligados a realizar cambios de diseño que reduzcan la capacidad de carga útil. El resultado sería un mayor número de viajes, más trayectos en vacío y más vehículos en la carretera para transportar el mismo volumen de mercancías. En consecuencia, habría un incremento de CO2.
Sobre el tema, Gero Schulze Isfort, portavoz de la coalición alemana de ocho fabricantes europeos líderes de remolques, comentó que los 30 competidores dejaron de lado su rivalidad para enviar un único mensaje a Bruselas: “No pedimos menos protección climática, pedimos normas que reduzcan las emisiones en lugar de penalizar a los fabricantes por una simulación defectuosa. La revisión del Artículo 15 debe adelantarse: cada mes de retraso supone un coste en inversión, empleos y credibilidad”, declaró.
La solicitud de los fabricantes
Acompañados de los eurodiputados Kris Van Dijck (Bélgica) y Jens Gieseke (Alemania), los CEOs lanzaron una petición con estos puntos clave:
- Adelantar la revisión de las normas europeas de 2027 a 2026 y reducir los objetivos de la flota a niveles alcanzables, por ejemplo, 5% a partir de 2030, de forma gradual.
- Implementar gradualmente los objetivos de la flota a partir del 1º de julio de 2030 para evitar distorsiones del mercado y pérdidas de empleo previsibles.
- Introducir una moratoria en las sanciones y ajustar el nivel de la sanción, por considerarlo totalmente desproporcionado al precio de mercado de los vehículos.
- Renovar la herramienta VECTO para remolques para que los vehículos con propósito comparable se comparen de manera justa.
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