Recién egresada de la preparatoria, María Nuria Ruiz García se incorporó al mundo del autotransporte en Transportes Nazario Ruiz Gómez, la empresa de su padre, en Matamoros, Tamaulipas. Su dominio del inglés y la confianza de su familia la convirtieron en la candidata idónea para atender los crecientes requerimientos del Gobierno de Estados Unidos. Así, a muy corta edad asumió la representación y asesoría de la compañía para implementar la certificación CTPAT y cumplir con las disposiciones emanadas del otro lado de la frontera.
Egresé de la preparatoria y comencé a asistir a mis primeras juntas con personal de CBP y del Departamento de Transporte de Estados Unidos. Recuerdo que las únicas mujeres éramos Laura García y yo; el resto eran funcionarios y transportistas hombres. Fue un gran reto, pero eran personas muy amables, y eso lo hacía menos difícil”, comparte.
Mientras se convertía —quizá sin proponérselo— en especialista en normatividad estadounidense para el transporte, ingresó a la Universidad de Texas en Brownsville (UTB) para cursar la licenciatura en Administración de Empresas, con especialidad en Comercio Internacional.
Nuria Ruiz considera que su camino en el autotransporte de carga ha fluido de forma natural. Creció profesionalmente en una empresa familiar, con el respaldo de sus padres, y en cada etapa combinó su desarrollo personal con responsabilidades administrativas en el sector y, actualmente, también acompaña a transportistas y operadores desde la Delegación Matamoros de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar).
Empatía y flexibilidad
Para Nuria Ruiz, la red de apoyo que rodea a una mujer marca una diferencia decisiva en los ámbitos personal y profesional: “Mis papás entendían que la prioridad también era estar con los niños, asistir a sus eventos escolares, porque muchas veces te encuentras en empresas donde no te dan permiso”.
Por ello, promueve la flexibilidad dentro de su ámbito de influencia y envía un mensaje a quienes toman decisiones: “Apoyen a las mujeres. Somos trabajadoras y capaces; concédanos la oportunidad y sean flexibles para que podamos desarrollarnos en el transporte y en el plano familiar.
Yo me pongo en sus zapatos y, cuando alguien me dice: ‘No tengo con quién dejar al niño’, le respondo: ‘Tráetelo’. Si hubiera estado en otra empresa, probablemente no habría llegado hasta donde estoy. Las mujeres deben saber que sí se puede atender a la familia y al transporte; y las empresas deben generar las condiciones, porque vale la pena”, afirma.
Vocación de servicio
En 2003 se integró formalmente en la empresa familiar para apoyar a su padre con las regulaciones estadounidenses. Con el tiempo, el grupo creció con la creación de 360 Express y Rugar International Transport & Logistics Inc., resultado del trabajo en equipo entre familia y colaboradores. Los desafíos no se detienen y, desde hace dos años, Nuria también los enfrenta como Delegada de la Canacar en Matamoros.
La transportista, madre de cuatro hijos, decidió enseñar inglés a operadores ante el endurecimiento de los requisitos lingüísticos en Estados Unidos. Con enfoque práctico para el transporte transfronterizo, creó dos grupos de WhatsApp: uno dedicado al vocabulario requerido por la autoridad estadounidense en carreteras, y otro orientado a la renovación de la visa B-1. Su iniciativa ya alcanza a una comunidad de más de 500 conductores de Matamoros, Reynosa y Sonora.
Estoy muy enfocada en ellos y he visto avances importantes. Algunos decían: ‘No voy a aprender, ¿cuándo lo voy a estudiar?’. Claro que se puede, y es muy satisfactorio cuando regresan felices porque aprobaron las pruebas y mantienen su trabajo”, relata quien es un importante impulso de la capacitación del sector.
Nuria Ruiz resume su trayectoria en tres palabras: retos, oportunidades y aprendizaje. Con esa convicción, invita a más mujeres a acercarse a quienes ya forman parte de la industria, escuchar sus experiencias y comprobar que es posible alcanzar lo que se proponen. Cada día, dice, trae una lección nueva, y eso convierte al transporte en una actividad apasionante.
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