Bridgestone Americas y Penske Transportation dieron a conocer los resultados de la primera fase de su Laboratorio de Descarbonización, una iniciativa conjunta orientada a identificar soluciones viables a corto plazo para reducir las emisiones de CO2 en flotas comerciales bajo condiciones reales de operación.

De acuerdo con el fabricante de neumáticos, el proyecto, desarrollado con el apoyo de Dynamon, evaluó tres ejes clave: desempeño de neumáticos y renovados, uso de diésel renovable y optimización de rutas. Durante esta fase, la flota recorrió más de 500,000 millas, generando datos relevantes para la toma de decisiones operativas y ambientales.

«En Bridgestone, nos enorgullece colaborar con Penske desde hace más de una década, desde las carreras de IndyCar hasta el despliegue de millones de neumáticos recauchutados en toda la flota de Penske», comentó Erik Seidel, Director de Sostenibilidad de Bridgestone para América, Europa, Oriente Medio y África.

«El Laboratorio de Descarbonización es una prueba de cómo se puede acelerar la transformación hacia la sostenibilidad cuando trabajamos juntos», añadió el directivo.

Resultados

Con respecto a los resultados de este programa, la implementación de renovados de baja resistencia a la rodadura, junto con tecnologías como IntelliTire y carcasas de la marca, permitió mejorar en 6.35% el rendimiento de combustible medido en millas por galón. Este avance representa un beneficio directo tanto en reducción de emisiones como en costos operativos.

Por otro lado, el laboratorio exploró la viabilidad del diésel renovable en Tennessee, una región fuera de los mercados con estándares de combustibles bajos en carbono como California y Oregón. La prueba también se diseñó para estudiar el impacto a largo plazo en el mantenimiento y la eficiencia del uso de este combustible premium en la flota de Penske.

En materia logística, ambas compañías trabajan en la optimización de la red de distribución minorista de neumáticos, con una proyección de reducción de aproximadamente 152,000 millas recorridas. De escalarse a toda la operación conjunta, esto podría traducirse en una disminución de entre 4 y 6 por ciento en emisiones de CO2.

Como siguiente paso, Bridgestone y Penske continuarán con una segunda fase del proyecto a lo largo de 2026, en la que evaluarán nuevas soluciones y perfeccionarán su enfoque.

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