A pesar de que la sostenibilidad se mantiene como un objetivo relevante en la gestión de las cadenas de suministro globales, ha dejado de ocupar un lugar central en la agenda estratégica de las empresas, de acuerdo con el más reciente informe de Blue Yonder.
El estudio “Brújula de la Cadena de Suministro 2026: Enfoque en la Sostenibilidad”, basado en una encuesta a 678 directivos de grandes empresas en Norteamérica y Europa, revela que dos tercios (66%) de los líderes ya trabajan activamente para reducir el impacto ambiental de sus operaciones. Sin embargo, solo uno de cada cinco confía en alcanzar sus objetivos en esta materia.
Blue Yonder advierte que, las cadenas de suministro son responsables de aproximadamente el 60% de las emisiones globales de carbono, lo que convierte a este sector en un actor clave frente al cambio climático.
A pesar de ello, la sostenibilidad ha perdido peso como prioridad estratégica. Solo el 12% de los ejecutivos la sitúa entre sus tres principales enfoques, una caída significativa frente al 24% registrado el año anterior. Factores como la inflación, la escasez de mano de obra y las disrupciones logísticas -señalados por el 68% de los encuestados- han desplazado su protagonismo.
«La sostenibilidad sigue siendo una prioridad, incluso en un año marcado por riesgos empresariales inmediatos como los aranceles, las interrupciones y la inflación», declaró Saskia van Gendt, Directora de sostenibilidad de Blue Yonder.
«Actualmente, los esfuerzos se centran principalmente en mejorar la eficiencia y la productividad, y en tomar decisiones más rápidas y acertadas, lo que se traduce en menos residuos, operaciones más sostenibles y ahorro de costes. La sostenibilidad ya no es un objetivo aislado, sino un elemento estratégico de los planes de negocio modernos y consolidados», agregó la directiva.
Data y trazabilidad, necesarias para la sostenibilidad
Blue Yonder explica que, en lugar de abordarla como un eje independiente, las empresas están integrando la sostenibilidad en sus operaciones diarias. En este proceso, los datos y la trazabilidad se posicionan como elementos clave: el 26% de los líderes los considera fundamentales, mientras que el 33% ve en la tecnología de previsión una oportunidad para avanzar en este frente.
Este cambio también se observa en la organización de las empresas. Casi la mitad de los encuestados (47%) afirma que sus empresas han creado equipos dedicados a la sostenibilidad, aunque esta, en sí misma, ya no se considera una prioridad tan alta. Solo el 12% de los líderes de la cadena de suministro incluye la sostenibilidad entre sus tres principales prioridades estratégicas, frente al 24% del año pasado.
En un año en el que el 68% de los líderes cita desafíos económicos como la mano de obra y la inflación como sus principales preocupaciones, es comprensible que algunas prioridades hayan cambiado. La sostenibilidad se percibe ahora como una estrategia compartida e interfuncional, a cargo de equipos especializados, operaciones y logística.
Papel de la IA
En cuanto al papel de la inteligencia artificial, el informe destaca una brecha de percepción. Los líderes la asocian principalmente con beneficios operativos: mejor planificación (29%), gestión de riesgos (26%) y toma de decisiones (23%), mientras que solo el 11% reconoce su potencial directo en sostenibilidad.
No obstante, estas mismas capacidades pueden traducirse en impactos ambientales positivos al reducir desperdicios y mejorar la eficiencia, lo que sugiere una oportunidad aún no completamente aprovechada.
Además, el 25% de los encuestados considera que los objetivos actuales de sostenibilidad son insuficientes, y otro 25% anticipa que cumplirlos implicará disrupciones significativas en los procesos existentes. Esto evidencia que, aunque existe conciencia sobre la urgencia del desafío, aún falta traducir los compromisos en acciones concretas.
Ante este panorama, Blue Yonder ha reforzado sus soluciones tecnológicas con herramientas como la Calculadora de Emisiones Logísticas y la integración de métricas ambientales en la planificación de la demanda y el suministro, buscando incorporar la sostenibilidad directamente en la toma de decisiones.
«Buscar cadenas de suministro sostenibles implica cambiar los procesos, lo cual supone un reto para cualquier organización», añadió van Gendt. «Ahora la tecnología puede acelerar el cambio al integrar la sostenibilidad en la toma de decisiones y la optimización de la cadena de suministro, al tiempo que se logra una mayor adaptabilidad, resiliencia y permanencia en el mercado».
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