¿Cuánto cuesta tener un tractocamión detenido ahí, al fondo del patio? ¿Qué tan rentable es invertir en reclutamiento, inducción y capacitación cada tres meses? Invertir en incentivos para un operador es, sin duda, mucho mejor que los escenarios anteriores. 

Pero estos incentivos van mucho más allá del dinero, ya que los operadores suelen ganar una buena parte de su percepción por kilómetro recorrido, sin embargo, sí hay empresas que van más allá y con esto han logrado una rotación muy baja entre sus operadores. 

Es por eso que ahora es mucho más importante invertir en estos incentivos, incluso poco comunes o disruptivos, ya que aquí también se requieren cambios drásticos, ahora en beneficio de los operadores, que a su vez se traduce en mejoras para las empresas que los emplean. 

Es por eso que el viejo esquema de pagar por kilómetro y dar un bono de diésel ya no es suficiente para frenar la rotación, toda vez que los mejores operadores buscan empresas que entiendan la realidad del asfalto mexicano: la inseguridad, el desarraigo familiar y el desgaste físico.

En este sentido, en TyT hicimos este análisis de los incentivos más efectivos para los operadores en México, divididos entre los indispensables y aquellos menos comunes pero altamente disruptivos que están usando las flotas que sí quieren quedarse con el mejor talento.

Bonos de productividad transparentes

Premiar el rendimiento de combustible, la puntualidad y la ausencia de siniestros, pero con total transparencia, ya que si el operador no entiende cómo se calcula su bono o siente que la empresa le «rasura» los litros, lo más probable  es que se vaya.

Seguro de vida y gastos médicos mayores

En las carreteras de México, este incentivo es un mensaje directo a la familia del operador, ya que si algo les pasa, ésta quedará considerablemente protegida y esto, sin duda, da mayores certezas a los conductores.

El esquema de relevos programados 

Uno de los mayores dolores del operador mexicano es pasar semanas lejos de su hogar. Las empresas disruptivas están rompiendo el esquema tradicional de «un operador, un camión».

Se diseñan rutas donde un operador mueve el camión de un punto A a un punto B, y ahí lo releva otro conductor para que el primero pueda regresar a casa a dormir con su familia.

Esto funciona porque transforma el oficio. Permite al operador tener una vida familiar mucho más estable y reduce drásticamente sus problemas personales.

Paradores seguros y viáticos dignos

Debido a la crisis de seguridad en las carreteras, obligar al operador a dormir en el acotamiento o en gasolineras oscuras es un factor de alta renuncia.

Para resolverlo, entregar viáticos etiquetados y con cobertura total para paradores certificados que cuenten con vigilancia armada, barda perimetral, regaderas limpias y dormitorios dignos.

Esto funciona porque el operador valora más su vida y su tranquilidad que un pequeño aumento de sueldo. Saber que la empresa paga por su seguridad genera una lealtad muy profunda.

El bono de tiempo en rampas

Pocas cosas enfurecen más a un operador que perder 12, 24 ó muchas más horas parado en el Centro de Distribución o en el patio de un cliente esperando a que lo carguen o descarguen, tiempo por el que normalmente no cobra.

El incentivo es implementar el pago por hora de espera. Si el cliente se tarda más de dos horas en descargar, la empresa le paga una tarifa horaria al operador directamente de sus penalizaciones al cliente.

Esto sin duda funciona porque dignifica el tiempo del conductor. Siente que la empresa lo respalda ante los abusos logísticos de los clientes.

Apoyo escolar y becas para los hijos

Un incentivo que casi ninguna empresa de transporte ofrece, pero que tiene un impacto brutal en la retención a largo plazo.

Se trata de financiar las listas de útiles escolares, uniformes o pagar becas universitarias directas para los hijos de los operadores que cumplan con ciertos estándares de seguridad y permanencia (por ejemplo, más de dos años en la empresa).

Y esto funciona porque toca las fibras más sensibles del operador. Un conductor difícilmente renunciará a una empresa que le está pagando la carrera técnica o profesional a su hijo.

Clínicas de salud integral y nutrición en terminales

La vida del transportista en México suele estar ligada a problemas de diabetes, hipertensión, obesidad y apnea del sueño debido a la mala alimentación en la ruta.

Te recomendamos: Los 10 mandamientos para tener a un operador feliz

En este sentido, contar con médicos y nutriólogos de planta en los patios de la empresa que no sólo hagan el examen médico obligatorio, sino que diseñen menús saludables para la ruta, entreguen planes de activación física y den seguimiento a enfermedades crónicas es un gran incentivo.

Esto funciona porque mejora la calidad de vida real del operador, reduce los accidentes por cansancio o infartos al volante y demuestra un interés genuino de la empresa por el ser humano detrás de la máquina.

Te invitamos a escuchar el episodio más reciente de nuestro podcast Ruta TyT: