En un contexto de incertidumbre geopolítica, mayores riesgos logísticos y una tendencia global hacia la regionalización de proveedores, la Cámara Nacional de la Industria Hulera (CNIH) busca que una mayor proporción de los insumos que utilizan sus empresas agremiadas pueda ser adquirida en México, y depender menos de proveedores ubicados a miles de kilómetros de distancia.
Ese será uno de los principales objetivos de la primera Expo Hule de la CNIH, que se realizará los días 18 y 19 de noviembre de 2026 en Camino Real Polanco, Ciudad de México, y que reunirá a proveedores, fabricantes y compradores de diferentes eslabones de la cadena de valor.
“La industria hulera en México es un mercado con demanda activa de proveeduría. México cuenta con una industria de fabricación de hule bien establecida, integrada por empresas nacionales y multinacionales que participan en sectores estratégicos como movilidad, manufactura, empaque, construcción, automotriz e insumos industriales.
“Hablamos de más de 78,000 empleos directos, más de 700 mil toneladas de producción de llantas al año, más de 900 centros de fabricación de hule y más de 54,000 millones de pesos en valor agregado anual.
“En Expo Hule tendremos, además, a más de 50 compradores senior buscando nuevas oportunidades de proveeduría”, señaló Juan Pablo Ríos y Valles, presidente de la Cámara Nacional de la Industria Hulera.
La apuesta coincide con un momento en el que México busca incrementar el contenido nacional de sus cadenas productivas. El Plan México, presentado por el gobierno federal en enero de 2025, incorporó entre sus objetivos aumentar la proveeduría local de mayor valor y relanzar el programa Hecho en México.
Además, el Plan Nacional de Desarrollo 2025-2030 contempla aumentar en 15% el contenido dentro de cadenas globales de valor en sectores como automotriz, aeroespacial, electrónico, semiconductores, farmacéutico y químico.
Para la industria del hule, la oportunidad es especialmente relevante porque existe una demanda constante de materias primas, químicos, compuestos, pigmentos, aditivos, polímeros, caucho natural y sintético, maquinaria, tecnología y servicios especializados.
A esto se suma la proveeduría requerida para producir llantas, empaques, sellos, bandas, mangueras, recubrimientos y decenas de componentes que terminan integrándose a las cadenas automotriz, transporte, manufactura, construcción y otros sectores industriales.
Los datos permiten dimensionar ese mercado. Data México, plataforma de la Secretaría de Economía, registra 1,036 unidades económicas dedicadas a la fabricación de productos de hule a mayo de 2026, mientras que la CNIH reporta institucionalmente más de 1,000 instalaciones vinculadas con la manufactura y transformación del hule en el territorio nacional y más de 80,000 empleos directos.
La actividad también mantiene una relación intensa con el comercio internacional. En 2024, el intercambio comercial mexicano de caucho y sus manufacturas alcanzó 13,454 millones de dólares.
Tan sólo en junio de 2026, México registró 703 millones de dólares en importaciones frente a 455 millones de dólares en exportaciones, con un saldo comercial negativo mensual de 248 millones de dólares, razón por la que la CNIH busca emparejar las cifras.
Estas cifras muestran que existe espacio para el desarrollo de proveeduría nacional capaz de competir en precio, calidad, especialización y capacidad tecnológica con las alternativas internacionales.
Te recomendamos: Michelin ofrece a los transportistas seguridad y sostenibilidad
La estrategia no sólo busca reducir distancias logísticas: pretende generar cadenas de abastecimiento más resilientes y aumentar el contenido mexicano dentro de una industria que abastece a algunas de las principales actividades manufactureras del país.
Las cifras utilizadas por la Cámara para promover el encuentro ubican precisamente al sector por encima de los 900 centros de fabricación, los 54,000 millones de pesos de valor agregado anual y las 700,000 toneladas de producción de llantas, mientras que la convocatoria de Expo Hule prevé la presencia de más de 50 compradores senior.
Para la CNIH, el reto no es cerrar la puerta a las cadenas globales, sino lograr que más empresas mexicanas puedan formar parte de ellas. En ese sentido, la primera Expo Hule pretende ser un punto de encuentro para desarrollar proveedores, atraer tecnología y aumentar el contenido nacional de una industria que ya tiene escala, inversión y demanda suficientes para generar nuevas oportunidades de negocio.
Te invitamos a escuchar el episodio más reciente de nuestro podcast Ruta TyT:














