Conocida popularmente como “La Santa Patrona de los Operadores”, a sus 63 años Armandina Alemán Salinas se enfoca al 100% en la formación de conductores para tractocamiones quinta rueda y a su integración en el campo laboral.

Originaria de Reynosa, Tamaulipas, a los 24 años y con la preparatoria trunca, Armandina sintió la necesidad de dar un nuevo rumbo a su vida. Decidió entonces viajar a León, Guanajuato, en busca de una oportunidad que ampliara sus horizontes. Ese camino la llevó al Instituto de Capacitación de la Industria de la Construcción (ICIC), experiencia que marcaría el inicio de su vínculo con el sector del autotransporte.

Empecé en el ICIC, donde aprendí de capacitación. Estando ahí, me invitaron a impartir una plática sobre Seguridad e Higiene en el Seguro Social, dirigida a transportistas. A partir de eso, me convocaron a la Central de Servicio de Carga (CenSeCar) en Tamaulipas como Directora de un centro de capacitación”, relata.

Armandina se integró formalmente en el sector en 1986 y, para 1989, año en que se conformó la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (CANACAR), ya se desempeñaba como Gerente de la Delegación Matamoros. Desde esa posición se involucró de lleno en las problemáticas reales del gremio, lo que la impulsó a fortalecer su preparación profesional para orientar de mejor manera a los transportistas, culminando así la licenciatura en Derecho.

Durante su etapa en la CANACAR, tuvo la oportunidad de participar en la creación de la primera escuela de operadores a nivel fronterizo, de la mano de Rómulo Mejía, quien la impulsó a
buscar soluciones a las necesidades del sector sin detenerse ante los obstáculos que se presentaban.

La Cámara fue mi alma mater, ahí aprendí todo lo que sé de autotransporte. Además, he tenido la oportunidad de participar en reuniones nacionales e internacionales, lo que me ha nutrido enormemente”, comenta.

Armandina reconoce que el camino no fue sencillo. Al desarrollarse en un sector predominantemente masculino y en una época en la que el machismo estaba aún más arraigado, tuvo que aprender a manejar situaciones incómodas y a enfrentarlas con base en los valores con los que fue educada, ganándose así el respeto de quienes la rodeaban.

Con el paso de los años, la situación ha cambiado y hoy, no sólo se reconoce su autoridad y trayectoria, sino que sus conocimientos y experiencia son valorados y tomados en cuenta dentro del sector.

En el autotransporte de antes, los señores aprendieron desde cero. Era muy difícil que alguien llegara a decirles cómo se deben hacer las cosas, hablando de regulaciones. Eso lo enfrenté, pero busqué la manera de llegar a ellos y hacerles ver que las cosas se hacen mejor con conocimiento y bien planeadas”, menciona.

Con 40 años de experiencia en el sector, enfocados principalmente en la formación de operadores, Armandina ha logrado la incorporación de alrededor de 10,000 conductores a nivel estatal, entre ellos mujeres, para quienes ha tenido que gestionar apoyos ante las autoridades para su capacitación y dialogar con las empresas a fin de facilitar su ingreso al campo laboral, además de dar seguimiento para que se cumplan las condiciones establecidas en sus contratos.

Actualmente, la “Santa Patrona de los Operadores” cuenta con un centro de capacitación para operadores autorizado por la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) en Reynosa, desarrolla un proyecto piloto para la formación de conductores en Córdoba, Veracruz, y está a punto de iniciar una nueva etapa en su trayectoria: su historia como transportista.

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