En un sector históricamente dominado por hombres, Ciciolli Peña Rodríguez ha dedicado más de dos décadas a tender puentes entre las empresas y las instituciones del autotransporte para formar talento. Hoy, como Directora del Instituto Estatal de Capacitación (IECA), plantel Silao, Guanajuato, sostiene que la profesionalización no es un complemento, sino la base de la competitividad y el crecimiento del sector.

Ingeniera industrial de formación, incursionó en el autotransporte y la logística mediante proyectos de optimización de procesos y eficiencia operativa en el área de Balance de Líneas del sector automotor. Esa experiencia le permitió dimensionar el papel estratégico del transporte en las cadenas de suministro del Bajío, una de las regiones logísticas más dinámicas del país y núcleo de la actividad manufacturera.

A partir de entonces, enfocó su trayectoria en comprender los desafíos de seguridad, productividad y cumplimiento normativo que enfrenta la industria, y en traducirlos en programas de capacitación pertinentes y alineados con la realidad operativa. Desde el IECA, impulsa una formación orientada a responder a las necesidades concretas de las empresas que hoy detonan el desarrollo económico de Guanajuato.

Ciciolli destaca que, en el área en la que se ha desarrollado, ha encontrado respaldo no sólo por parte del Gobierno, sino también de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (CANACAR) y de las empresas transportistas del estado. Esa articulación le ha permitido consolidar alianzas estratégicas para impulsar la profesionalización de operadores con grandes resultados.

De 2021 a 2025, a través del IECA capacitamos y graduamos a 180 operadores de transporte de carga. Además, consolidamos la colaboración con 15 empresas del sector y fortalecimos la alianza con la CANACAR y el Clúster Logístico y de Movilidad de Guanajuato”, señala.

Añade que la vinculación con la Cámara ha sido clave, ya que le ha permitido acercarse a más empresas y dar a conocer la oferta formativa del Instituto. No obstante, reconoce que el principal desafío ha sido impulsar un cambio de paradigma: que la capacitación deje de percibirse como un gasto y se asuma como una inversión estratégica para elevar la seguridad, la productividad y la competitividad del autotransporte.

Un programa de este tipo implica una inversión importante, pero con la participación de todos se vuelve posible. Lo más significativo es el impacto en la vida de las personas: ver cómo logran incorporarse a una empresa y cómo eso mejora la calidad de vida de sus familias”, menciona.

Ciciolli enfatiza que la capacitación transforma realidades y abre oportunidades sin distinción de género. No obstante, admite que, para las mujeres, integrarse en el autotransporte sigue siendo más complejo, debido a inercias culturales y barreras estructurales. Aun así, destaca que con valentía, talento y determinación, ha acompañado la formación de seis operadoras, un avance significativo en un ámbito donde su presencia todavía es minoritaria.

Es muy satisfactorio ver cómo se integran en la industria, decididas, con la valentía de subirse a un tractocamión, operarlo y realizar las maniobras con la caja. Después, ver cómo crecen en un ámbito tradicionalmente dominado por hombres. Saber que lo hacen por sus familias, por sus hijos, conmueve y me confirma que estoy haciendo lo correcto”, expresa.

La Directora del IECA Silao enfatiza que formar parte del sector no sólo representa un reto personal, sino la responsabilidad de contribuir a que más mujeres se reconozcan como parte activa y valiosa del autotransporte, una industria clave para el desarrollo del país.

Aún se requiere una mayor disposición de las empresas para integrar a mujeres operadoras. Esto supone no sólo voluntad, sino ajustes en infraestructura, protocolos y cultura organizacional que permitan cerrar la brecha”, concluye.

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