La incorporación de los nuevos estándares de emisiones ha sumado un nuevo insumo a las flotas, la urea, fluido fundamental para el óptimo funcionamiento del sistema de postratamiento, que además, representa un elemento clave para promover la salud pública, de ahí la relevancia de elegir un producto de calidad.

Rodrigo Berriochoa, Director General de Noxguard México, explicó que la calidad de la urea no solo es determinante para garantizar el cuidado del sistema de control de emisiones, SCR por sus siglas en inglés; además, incide directamente en el aire que respiramos.

No obstante, el gran reto que enfrenta el mercado mexicano, es el hecho de que existe una gran oferta de urea que no cumple con los estándares necesarios, debido a que no hay una institución gubernamental que regule a los productores o distribuidores de este producto.

Por lo anterior, explicó Javier Zugarramurdi, director de Operaciones de Noxguard México, es muy importante que los consumidores conozcan muy bien a las empresas que les suministran la urea. 

Entre los aspectos que deben tomar en cuenta, el especialista recomendó conocer directamente las instalaciones de los productores y distribuidores; familiarizarse sus procesos, realizar análisis de laboratorio de sus productos, saber de dónde viene la materia prima, dónde se produce y cómo se transporta la urea; temas fundamentales para que el consumidor pueda tomar una decisión informada para la elección de su proveedor de urea. 

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El directivo recordó que “lo barato sale caro”, por lo que dejarse llevar por el precio más bajo no suele ser la mejor opción. Los productores formales y bien establecidos, dijo, enfrentan un reto para ser competitivos, pues a través de una competencia desleal, algunos proveedores optan por bajar el precio, pero, al mismo tiempo, se ve mermada la calidad del producto que ofrecen.

Zugarramurdi comentó que las empresas de autotransporte se han enfrentado al desafío de incorporar una  tecnología más avanzada que viene de la mano de un nuevo consumible, el cual constituye un fluido funcional, es decir, que el sistema SCR no opera de forma óptima si carece de este elemento o si éste no cumple con la calidad requerida. 

Ante esta situación, algunas flotas han optado por postergar la renovación de sus unidades o, en casos extremos, quitar el SCR, lo cual, dijo, no solo afecta la eficiencia de combustible, lo más preocupante es que ocasiona un grave problema de salud pública, pues este sistema es responsable de reducir el 98% de las emisiones contaminantes derivadas de la combustión del diésel, por lo que un vehículo nuevo sin este elemento es como si se tratara de una unidad de la década de los 70. 

En este sentido, detalló que las empresas que deciden quitar el SCR, lo hacen porque piensan que no funciona de forma adecuada, pero expresó que el problema es la mala calidad de la urea que están utilizando, así que antes de deshacerse de este sistema, la recomendación es asegurarse de estar utilizando el fluido adecuado. 

Recomendaciones para el cuidado de la urea

Acerca de los cuidados que deben seguirse con la urea, Javier Zugarramurdi destacó la necesidad de almacenarla en contenedores de materiales compatibles, tal es el caso de los polietilenos de alta densidad y el acero inoxidable. Expresó que este fluido tiene una vida de anaquel de aproximadamente un año, por lo que recomendó también mantenerla al cobijo de una techumbre y no exponerla al sol. 

En tanto, Rodrigo Berriochoa expresó que otra de las recomendaciones es que los operadores no se detengan a cargar urea en cualquier lugar de su ruta, pues es muy difícil tener certeza de la calidad del producto que le están suministrando a la unidad.

Lo ideal es tener una planificación de las rutas y los consumos de este fluido, así como contar con un mapeo de las estaciones de servicio o distribuidores que cuentan con un producto óptimo. Recomendó también llevar consigo una botella o contenedor con un producto de calidad comprobada.