Para Cristina Vázquez Ruiz los números cuentan historias. Historias sobre tendencias, riesgos, oportunidades y decisiones que marcan el rumbo de uno de los sectores más dinámicos de la economía mexicana: el automotor.
Como Coordinadora de Estudios Económicos de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA), su trabajo consiste en transformar datos en información estratégica para más de 2,700 distribuidores de 76 marcas de vehículos ligeros y pesados que operan en 210 de las ciudades más importantes del país.
“Identificar tendencias de la industria a través de los números y que esto sea útil para las empresas, académicos y autoridades es lo que me gusta de mi trabajo”, asegura.
Cada mes elabora una serie de reportes con cifras sobre la comercialización de autos a nivel nacional y por estados, además de artículos que examinan los factores que impactan al sector, como el crédito, los impuestos y el fenómeno de la importación de vehículos usados extranjeros.
La información que analiza es tan relevante, que ayuda a mantener una constante vinculación con dependencias como el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), así como otras asociaciones del sector.
“Me toca coordinar la elaboración y ejecución de estadísticas a nivel nacional e internacional, no sólo en el ámbito de la comercialización de vehículos ligeros, sino también de los pesados”, detalla la Maestra en Economía por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Su trayectoria en el rubro de la comercialización dentro del sector automotor inició en 2011, cuando se incorporó a la AMDA como asesora.
Tres años después se convirtió en la líder del área de Estudios Económicos, desde donde también coordina diversos comités internos que conjuntan la visión de sus afiliados en temas comerciales, postventa, estrategias digitales implementadas por los distribuidores y el rubro del autofinanciamiento, incluyendo el esquema de adquisición de un vehículo nuevo.
La profesionalización
Para Cristina Vázquez, la educación y capacitación constantes son las mejores herramientas de una mujer para ejercer cualquier cargo directivo.
“Debemos desempeñarnos con excelencia y, para ello, hay que prepararnos y mantenernos en constante actualización porque el sector automotor es muy complejo”, destaca.
Al ser una de las mujeres representativas de la brecha generacional en la industria en México, Cristina aconseja a las nuevas generaciones no detenerse en la consecución de sus objetivos. “Es posible lograrlos con empeño, sin dejar de lado la innovación en términos profesionales”.
A la par de su trabajo como Coordinadora en la AMDA, en 2020 y 2021 exploró otro ámbito relacionado con su carrera: la investigación.
Como consultora independiente de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) colaboró en el estudio “Dinámica y perspectiva de la industria mexicana de autobuses libres de emisiones”, donde identificó ventajas y retos en la fabricación y uso del transporte público ecológico.
“La experiencia que he adquirido a lo largo de los años me permitió colaborar en esta importante organización”, menciona sobre su deseo de continuar desarrollando investigaciones relacionadas con el sector.
Sobre los retos que ha enfrentado, Cristina refiere que lo más complejo ha sido conseguir datos fidedignos que sirvan como brújula para la toma de decisiones. En este contexto también influyen las políticas gubernamentales, que pueden modificar el rumbo de las industrias, como ocurre desde hace un año con los aranceles implementados por el presidente estadounidense Donald Trump.
A pesar de ello, la coordinadora de Estudios Económicos de la AMDA resalta que los obstáculos también forman parte del crecimiento dentro de la industria automotriz, donde define su historia profesional en tres palabras: compromiso, profesionalismo y oportunidad.
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