El diésel es el combustible que más ha aumentado a raíz de la guerra entre Estados Unidos e Irán y su precio no volverá a sus niveles previos al conflicto hasta la segunda mitad de 2027, destacó el más reciente análisis de la Organización Mundial del Transporte por Carretera (IRU, por sus siglas en inglés).

“Es improbable que los precios del diésel vuelvan a los niveles previos a la guerra antes de la segunda mitad de 2027, y la mayoría de las medidas nacionales solo se extienden hasta el 31 de octubre o el 31 de diciembre”, señala el documento Diésel: todos los indicadores se ponen rojos.

De acuerdo con la IRU, los precios del diésel en las estaciones de servicio de Estados Unidos y Europa están aumentando nuevamente y cita a la Agencia Internacional de Energía (AIE), que señala que la disponibilidad mundial de diésel durante el segundo trimestre fue de 1.5 millones de barriles diarios, una cifra inferior a la registrada en el mismo periodo del año anterior.

El análisis agrega que las exportaciones de productos refinados de Oriente Medio se situaron en 1.9 millones de barriles diarios en septiembre, frente a los 4.7 millones registrados antes de la guerra.

En cuanto a los cinco principales exportadores —Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Bahréin y Qatar—, el informe señala que enviaron 1.5 millones de barriles diarios por vía marítima, el volumen más alto desde que comenzó el conflicto, pero equivalente a la mitad de sus exportaciones previas a la guerra.

Kuwait, un importante proveedor de diésel para Europa desde 2022 que no cuenta con un oleoducto que evite el estrecho de Ormuz, exportó 380,000 barriles diarios de productos en el tercer trimestre, frente a casi 1 millón antes de la guerra.

Si bien el flujo de crudo a través del estrecho de Ormuz se mantuvo estable, el transporte marítimo de productos petrolíferos, incluido el gas licuado de petróleo (LP), cayó a 1.33 millones de barriles diarios durante los primeros 12 días de octubre, frente a los aproximadamente 2 millones de septiembre y los 4.8 millones registrados antes de la guerra.

En este contexto, Rusia se mantiene como otro proveedor cuya oferta se ha reducido. La IRU cita datos de S&P Global según los cuales sus exportaciones de diésel promediaron alrededor de 140,000 barriles diarios entre julio y septiembre, frente a los 693,000 barriles diarios registrados un año antes. No obstante, un acuerdo firmado con Estados Unidos el 9 de octubre permitiría elevar el volumen a 100,000 barriles diarios en octubre y a 240,000 en diciembre.

En total, las exportaciones mundiales de diésel alcanzaron los 4.7 millones de barriles diarios en septiembre, 700,000 menos que un año antes. Oriente Medio y Rusia exportaron conjuntamente 820,000 barriles diarios, 1.3 millones menos que en el mismo periodo del año anterior.

Estados Unidos y China añadieron 610,000 barriles diarios a la oferta, aunque sus exportaciones ya venían disminuyendo desde el máximo alcanzado en agosto.

Presión para el autotransporte

El aumento de los precios del diésel ha presionado al sector del autotransporte en Europa y Estados Unidos.

De acuerdo con el análisis, las entregas por barcaza al sur de Alemania y Suiza prácticamente se han detenido. El flete fluvial a Basilea alcanzó los 248.50 euros por tonelada el 12 de octubre, equivalente a aproximadamente 0.20 euros por litro de diésel. Además, cuatro estados federados alemanes han flexibilizado hasta el 31 de octubre la prohibición de circulación de camiones los domingos para el transporte de mercancías, debido al bajo nivel del agua.

En Estados Unidos, el índice de tonelaje de la Asociación Estadounidense de Camioneros, miembro de la IRU, cayó un 1.6% interanual en agosto y un 4.3% desde marzo. Por su parte, la AIE afirma que el transporte de mercancías por carretera, principal fuente de demanda de diésel, “ya se ha debilitado considerablemente”.

La IRU advirtió que las reservas de diésel constituyen un colchón cada vez más reducido. Los inventarios mundiales en tierra disminuyeron en otros 113 millones de barriles en septiembre, hasta alcanzar su nivel más bajo desde al menos 2016. Además, las reservas totales observadas se encuentran 509 millones de barriles por debajo de su nivel de finales de febrero.

A finales de septiembre, se habían entregado 331 millones de barriles de la liberación de emergencia anunciada en marzo. Sin embargo, el ritmo de entrega se desplomó a 8 millones de barriles durante todo septiembre, mientras que Europa solo había entregado 76 millones de los 122 millones de barriles comprometidos.

La liberación de 100 millones de barriles por parte del G7, anunciada el 2 de octubre, cubre la parte pendiente de los compromisos de marzo, en lugar de representar una nueva promesa.

Para la IRU, las dos medidas que aún pueden influir en la oferta durante el invierno son liberar existencias de emergencia dando prioridad al diésel y reabrir las exportaciones de productos refinados de Oriente Medio. Sin embargo, ambas dependen de decisiones gubernamentales.

“Las reducciones y exenciones fiscales protegen el flujo de caja de los operadores; no aumentan la producción. Garantizar el suministro de diésel y preservar el flujo de caja siguen siendo dos problemas distintos”, advirtió la IRU.

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